Gran caravana nacional en Venezuela exige el regreso de María Corina Machado y elecciones libres

Gran caravana nacional en Venezuela exige el regreso de María Corina Machado y elecciones libres

La esperanza en las calles y el sonar incesante de las cornetas irrumpieron este domingo 27 de septiembre en las principales avenidas del país. No era una jornada dominguera cualquiera. A bordo de motocicletas, vehículos particulares y a pie, miles de venezolanos salieron a participar en la denominada “Gran Rodada Nacional por la Libertad”, una movilización coordinada por la agrupación política Vente Venezuela con dos exigencias claras: la publicación de un cronograma electoral definitivo y el regreso seguro al país de la líder opositora María Corina Machado.

Desde las primeras horas de la mañana, la convocatoria se materializó simultáneamente en más de una docena de estados, entre ellos Bolívar, Barinas, Apure, Mérida, Zulia, Lara, Falcón, Guárico, Carabobo y la franja costera de Vargas y Miranda.

«Que venga de inmediato, ella no tiene que pedirle permiso a nadie. Es una mujer íntegra… Aquí estamos, María Corina, vuelve», clamó desde la avenida Delicias de Maracaibo la docente Yajaira Barrios, rodeada por una multitud de motociclistas que se abrían paso bajo el sol zuliano.

Carabobo: la marea humana que sobrepasó los bloqueos

En el estado Carabobo, la jornada estuvo marcada por momentos de tensión e incertidumbre. La administración del gobernador Rafael Lacava desplegó múltiples piquetes y cercos de las fuerzas policiales regionales con la intención de obstaculizar el avance de la caravana opositora.

Sin embargo, el volumen de manifestantes sobrepasó los bloqueos gubernamentales en varios puntos del área metropolitana de Valencia. Dirigentes locales como Carlos Graffe documentaron el momento en que cientos de vehículos y motos lograron superar las trabas de seguridad.

«Valencia, aquí está la gente en la calle apoyando el regreso de María Corina Machado… Miren este gentío, queremos elecciones, queremos democracia, queremos libertad», exclamó Graffe en medio del bullicio de los manifestantes, agregando además el descontento de la población civil ante las continuas fallas en los servicios públicos y las severas interrupciones del fluido eléctrico que aquejan a la región central.

Desde la representación de Derechos Humanos de Vente Venezuela, se denunció que el despliegue de retenes representó «un obstáculo arbitrario al derecho constitucional a la libre movilización pacífica», aunque el volumen de participación impidió que las fuerzas policiales ejecutaran acciones de dispersión mayores.

Barinas: la reacción ciudadana frente al espionaje

En el occidente del país, la jornada en el estado Barinas ofreció otra de las estampas más comentadas del día. Durante el trayecto de la caravana por las arterias viales de la capital llanera, los manifestantes detectaron la presencia de un presunto efectivo del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) incrustado de incógnito dentro de la movilización.

Al percatarse de que el sujeto registraba imágenes y videos de los participantes de manera encubierta, la multitud rodeó al individuo. Tras confrontarlo pacíficamente entre consignas de rechazo al amedrentamiento, los manifestantes obligaron al agente a retirarse de la marcha, permitiendo la continuidad del recorrido sin que se generaran enfrentamientos físicos.

Un reclamo que persiste

A lo largo del territorio nacional, la «Gran Rodada» se convirtió no solo en una demostración de respaldo a la figura de Machado —quien se encuentra en el exterior tras infructuosos intentos por retornar al país—, sino también en un canalizador de la frustración ciudadana ante la crisis económica, la precariedad de los servicios básicos y la incertidumbre política.

Al caer la tarde, las calles recuperaron paulatinamente la calma, dejando tras de sí un mensaje unánime que resonó de oriente a occidente: la insistencia de un sector mayoritario de la sociedad venezolana por recuperar la vía democrática y electoral.

Comparte esta noticia: