Gerardo Lucas: El lento ocaso del petróleo

Comparte esta noticia:

Gerardo Lucas: El lento ocaso del petróleo

Los venezolanos deberíamos ubicarnos en una nueva era que marcará los destinos de los países petroleros: la del ocaso del petróleo. Las estadísticas mundiales sobre el consumo de petróleo publicadas por la Agencia Internacional de Energía, estima que llegará a su tope máximo en el año 2029 con un consumo total mundial de 105,5 millones de barriles diarios.

La razón fundamental del declive que se producirá en la industria petrolera no es otra que la transición tecnológica, particularmente, la adopción de vehículos eléctricos y energías renovables. Por una parte, el Acuerdo de Paris busca suplantar los combustibles fósiles por energía solar, eólica, hidroeléctrica, geotérmica y en algunos casos energía nuclear. La mejora en la eficiencia del uso de la energía en procesos industriales y domésticos, van en la misma dirección, así como el uso de nuevas tecnologías, redes inteligentes, digitalización y automatización.

En el 2024 el petróleo representaba el 34% de la energía primaria, el carbón 28%, el gas natural el 25%, la nuclear el 5%, la hidroeléctrica el 35% y otras renovables el 6%. Para el 2034 se considera que continúe aumentando en el consumo energético las renovables que, de acuerdo con los estimados, podría alcanzar de 40 a 50% del total, el gas natural se mantiene, y el carbón y petróleo disminuye.

En cuanto al sector automotriz, para el 2014 eran escasos los automóviles eléctricos, en la actualidad representan el 3% del total mundial y se proyecta que en 10 años alcancen cómo mínimo del 30 al 45%, sin considerar nuevas normas que puedan contribuir a acelerar este proceso. Hoy en día las naciones que están a la cabeza de esta industria son Noruega con 80%, Países Bajos con 25% de ventas nuevas y China liderizando las ventas con el 50% de la venta anual.

Ante estas expectativas, en el sector petrolero las inversiones mundiales en exploración y perforación de nuevos pozos apenas si se mantienen, dado que la demanda ya está satisfecha. El número de nuevos pozos perforados se ha mantenido estable en 76 al año desde 2014, pero con rendimiento decrecientes. De forma que, aparentemente, hay poco interés para nuevo petróleo.

Por otro lado, los precios del crudo han estado cayendo desde mediados del 2022, hoy el barril de petróleo se comercializa a 59,70 dólares el barril crudo.

¿Qué significa esto para la Venezuela petrolera?

Este panorama mundial petrolero no es buen augurio para Venezuela. A esto se suma que los crudos que tiene en abundancia son crudos pesados y la inestabilidad política e institucional juegan en contra de la inversión. No obstante, diremos que su localización geográfica en América y el volumen de producción pretendida de uno a dos millones de barriles diarios, no afectaría significativamente la oferta mundial, y hace que pueda producir suficiente para suplir las necesidades de divisas del país.  ¡Amanecerá y veremos!

 

Gerardo Lucas

 

Las opiniones emitidas por los articulistas  son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de Confirmado.com.ve