La madrugada de este domingo 15 de febrero se cumplieron 18 horas desde que un grupo de familiares de presos políticos recluidos en Zona 7, centro de detención de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), ubicado en Boleíta, en Caracas, comenzaron una huelga de hambre para exigir la inmediata libertad de sus seres queridos.
«Familiares en huelga de hambre», reza un cartel en el lugar, donde los manifestantes se mantienen en el suelo, sobre colchonetas y protegidos del sol con paraguas.
La solidaridad se ha puesto de manifiesto y sobre todo, grupos de estudiantes universitarios, se acercan a diario al lugar a entregar enseres, alimentos, agua potable, café, papel higiénico y toallas húmedas, entre otros productos de consumo humano
Mientras tanto la discusión de la prometida Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática espera ser discutida y aprobada en la Asamblea Nacional. El pasado jueves el debate llegó hasta el artículo 7, luego, al surgir las discrepancias políticas, los diputados decidieron diferir la discusión.
Este sábado 14 en horas de la madrugada fueron excarcelados 17 presos políticos que se encontraban recluidos en el mencionado centro de detención preventiva. Familiares y activista han explicado que no se trata de excarcelaciones con medidas cautelares como presentación periódica ante tribunales y prohibición de salida del país.
Entre los excarcelados, se encuentran José Elías Torres, secretario general de la principal gremial de trabajadores del país; William Lizardo, líder sindical del sector de la construcción; y los jóvenes con autismo Gabriel Sánchez y Gilmary Alcalá, así como la madre de ella, Zulma Lasala.
El comité señaló que el viernes las personas recluidas en este comando policial «se declararon en huelga de hambre como medida de presión ante los anuncios reiteradamente incumplidos» por Rodríguez, quien el 6 de febrero prometió la liberación de «todos» el mismo día en que se apruebe la ley de amnistía, que estimó pasaría «a más tardar» el día 13.










