Tras casi dos años de encierro arbitrario, el empresario ecuatoriano Luis Oswaldo Landázuri León (43) fue excarcelado este jueves de la cárcel de Yare II, en el estado Miranda. La medida se produce luego de que el ciudadano extranjero permaneciera detenido desde septiembre de 2024 bajo acusaciones de «terrorismo», en un proceso judicial plagado de irregularidades y carente de pruebas.
La información fue confirmada por la ONG Foro Penal, organización que ha liderado la defensa de los presos políticos en el país. Alfredo Romero, director presidente de la ONG, y Gonzalo Himiob, vicepresidente, detallaron que Landázuri fue una de las víctimas de la persecución desatada tras la polémica iniciativa digital «Ya Casi Venezuela».
El origen de la detención: Una trama de «terrorismo» sin pruebas
Landázuri León fue arrestado el 25 de septiembre de 2024. El Ministerio Público del entonces régimen le imputó cargos de:
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Terrorismo y financiamiento al terrorismo.
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Promoción o incitación al odio.
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Conspiración.
El sustento de la acusación fue su presunta vinculación con la plataforma «Ya Casi Venezuela», impulsada por el empresario estadounidense Erik Prince para recaudar fondos destinados a «restablecer la democracia». Sin embargo, la defensa siempre sostuvo que no existían evidencias que conectaran al empresario ecuatoriano con el financiamiento de dicha operación.
Presiones del SEBIN y falsas confesiones
De acuerdo con denuncias de organizaciones civiles en Quito y Caracas, Landázuri fue sometido a tratos crueles y presiones psicológicas durante sus primeros días de reclusión.
“Estuvo cinco días bajo custodia directa del SEBIN, donde fue presionado para firmar un documento falso en el que se le atribuía haber sido enviado desde Ecuador para financiar actividades conspirativas. Él se negó a firmar esa mentira”, recordó Betzabeth Jaramillo, presidenta de la fundación Yo te apoyo Venezuela.
Pese a su negativa, el sistema judicial mantuvo la medida privativa de libertad sin permitirle un acceso efectivo a abogados privados ni un juicio regular, hasta que su caso fue incluido en las recientes revisiones derivadas de la Ley de Amnistía impulsada en 2026.
Luis Landázuri residía en Venezuela desde el año 2022. Lejos del perfil de un «agente extranjero», el empresario se dedicaba a la prestación de servicios críticos de agua y energía para comunidades mineras en Guasipati, estado Bolívar. Su detención afectó no solo su integridad personal, sino la operatividad de servicios básicos en una de las zonas más remotas del sur del país.
La salida de Landázuri de Yare II se suma a la reciente ola de liberaciones de presos políticos que ha tenido lugar tras el quiebre institucional de enero de 2026. La comunidad internacional, especialmente desde Ecuador, había presionado por la libertad del empresario, denunciando que su caso era un ejemplo del uso de ciudadanos extranjeros como «piezas de canje» político en el conflicto venezolano.










