Si bien la tesis del plebiscito no arrojó para la oposición los resultados deseados, el Día de la Lealtad y el Amor a Chávez tampoco fue un factor motivador para incrementar el voto oficialista, y así lo demuestran los niveles de participación por debajo del promedio nacional en las capitales ganadas por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y, sobre todo, la dura perdida para el Gobierno de la emblemática Alcaldía de Barinas, cuna de la revolución.
Benigno Alarcón, director del Centro de Estudio Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), señala sobre el Día de la Lealtad y el Amor a Chávez que “no hubo mayor efecto de esa proclama” el día de la elección, y que la movilización oficialista se debió básicamente a la estructura de la maquinaria. Aunque cree que la oposición no puede atribuirse los votos independientes y los números no le permiten a ninguno de los bloques adjudicarse la mayoría, el objetivo de movilizar a los electores se cumplió.
“Pareciera que no funcionaron ninguna de las dos estrategias, al menos no de manera total pero parcialmente algún efecto tuvieron. Fue evidente que no estuvimos frente a una elección municipal convencional. El peso del conteo nacional influyó en un amento de la participación en una elección de este tipo. La abstención opositora pudo haber sido mayor”.
Estima importante tomar en cuenta el factor local en muchos localidades y el caso de Barinas es uno de ellos. La baja participación en este municipio (52%) y la división oficialista le abrieron el camino a la oposición para imponerse en la ciudad llanera. La capital del estado que vio nacer al fallecido presidente Hugo Chávez no atendió al llamado de lealtad, pero más allá de eso, Alarcón cree que imperó el castigo a la gestión del alcalde, y no se debió a motivos de carácter nacional.
“No me atrevo a decir que la estrategia del plebiscito fracasó porque logró que se movilizara un porcentaje alto de votantes que históricamente no se mueve por razones locales. Hubo un peso quizá de 10, 15 o 20 por ciento que votó movido por el factor nacional. Me pregunto qué hubiera pasado si no se le hubiese dado un carácter nacional a esta elección. Estoy seguro que la abstención hubiese sido más alta”.
Concluye que hubo una “mezcla complicada” que influyó en la participación y, por ser una elección municipal, pudo haber habido razones particulares en determinadas localidades, como el caso de Valencia, donde considera que los ataques desde el Gobierno central a Miguel Cocchiola, lejos de perjudicarlo motivó más a sus votantes, pero en este caso poco pensaron los electores de este municipio en serle fiel o no a Chávez o en aportarle votos nacionales a Henrique Capriles.
Mensaje flojo
El peso comunicacional fue más flojo para la oposición, sostiene Benigno Alarcón, una vez que durante la campaña contó con menor espacio para trasmitir su mensaje y para el momento en que Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), ofreció los resultados, de manera inusual adelantó cifras nacionales de los partidos y las alianzas, a pesar de que había asegurado que no le correspondía esta función y se limitaría solo a divulgar los resultados de las capitales de estados.
Más allá de quién obtuvo la mayoría de los votos, fue el Gobierno quien logró atribuirse por adelantado esa victoria y la oposición no supo dar una respuesta firme para reclamarla.
Fuente: La verdad











