El «Festival por la Paz», evento que pretendía ser el broche de oro de la Gran Peregrinación Nacional, se llevó a cabo este sábado en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda (La Carlota) bajo un clima de desolación y críticas. A pesar de la promoción oficial, la jornada estuvo marcada por una asistencia significativamente baja y una programación que distó mucho de lo prometido inicialmente.
Un aforo que no cumplió las expectativas
Lo que se anunció como un evento de carácter masivo terminó mostrando un panorama de espacios vacíos. Reportes de usuarios y videos difundidos a través de redes sociales evidenciaron que el aforo en las inmediaciones de la tarima fue reducido, contrastando con la magnitud de la infraestructura desplegada en la base aérea.
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Baja participación: Las imágenes aéreas y a ras de suelo mostraron amplias zonas desocupadas durante la mayor parte de las presentaciones.
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Impacto visual: La concurrencia no logró llenar ni siquiera las áreas principales destinadas al público.
El «misterio» de la cartelera artística
Uno de los puntos que generó mayor descontento entre los asistentes fue la modificación de la oferta artística. Varios de los nombres anunciados en la fase de convocatoria no hicieron acto de presencia, lo que dejó una cartelera debilitada y generó reclamos en las plataformas digitales.
«Veníamos por artistas que nunca se subieron a la tarima», fue una de las quejas recurrentes de quienes esperaban un despliegue musical más robusto.
Fallas logísticas y desorganización
A la falta de público se sumaron diversos inconvenientes logísticos reportados desde tempranas horas. La falta de coordinación en los accesos y la aparente desmotivación de la ciudadanía para asistir a la convocatoria —pese a ser un evento gratuito— incidieron directamente en el resultado final del festival.
En conclusión, el evento en La Carlota cerró con una narrativa de impacto fallido, donde ni la inversión en montaje ni la promoción estatal lograron conectar con la audiencia prevista, dejando una imagen de soledad en uno de los espacios más amplios de la capital.


