En un contraste que genera cuestionamientos dentro de la opinión pública, la gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ofreció este lunes el envío de rescatistas y asistencia humanitaria a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó al vecino país, a pesar de que el propio territorio venezolano aún padece las secuelas y las fallas de respuesta gubernamental tras la tragedia sísmica sufrida hace pocas semanas.
El pronunciamiento oficial fue difundido por el canciller Félix Plasencia a través de sus canales digitales. «El Gobierno venezolano (…) pone a disposición del Gobierno colombiano el envío de grupo de rescatistas y de ayuda humanitaria necesaria dentro del marco del respeto pleno a su soberanía y autodeterminación», señala el comunicado, en el cual la administración venezolana expresó su «más profunda solidaridad y fraternidad» con el pueblo colombiano y la gestión del mandatario Abelardo de la Espriella.
La oferta de auxilio se produce en un contexto de severas críticas hacia el Ejecutivo venezolano por el manejo de la emergencia nacional registrada el pasado 24 de junio, cuando un devastador doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudió el norte del país, dejando un saldo oficial de al menos 6.125 fallecidos, 856 edificaciones afectadas y 190 colapsos estructurales. Organizaciones gremiales y de derechos humanos han denunciado reiteradamente la lentitud en la atención de las víctimas, la falta de insumos de rescate y la ausencia de una planificación eficiente ante desastres en el territorio nacional.
Impacto del sismo colombiano en la frontera
Mientras el Ejecutivo proyecta su agenda diplomática hacia el exterior, en el ámbito interno los gobernadores de las zonas fronterizas se apresuraron a emitir reportes de tranquilidad.
El gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, confirmó a través de sus redes sociales que Protección Civil se encuentra desplegada evaluando la infraestructura regional. «Hasta este momento no hay ninguna gravedad por los momentos, mucho menos daños humanos que lamentar», aseveró Bernal, quien al mismo tiempo hizo un llamado a la alerta ciudadana ante la posibilidad de réplicas.
En la misma línea, el gobernador de Zulia, Luis Caldera, informó que no se registraron afectaciones materiales en la entidad tras el temblor con epicentro en el Chocó colombiano, señalando que se mantienen activados los protocolos del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo.
El potente evento telúrico registrado a las 7:34 a.m. en el municipio colombiano de San José del Palmar deja preliminarmente más de 100 fallecidos y cuantiosos daños en ciudades como Pereira y Cali. No obstante, la oferta de cooperación internacional por parte del Palacio de Misia Jacinta reaviva el debate sobre las prioridades del Estado venezolano, cuyos propios damnificados continúan esperando respuestas definitivas a la crisis estructural dejada por los sismos de junio.
Subrayó que, cuando ocurren este tipo de eventos, «casi siempre viene alguna réplica de menor impacto», por lo que llamó a la población a mantenerse alerta.
El sismo en Colombia
«Los organismos de prevención están desplegados y los planes de Protección Civil están activados. Tranquilidad, calma y coordinación entre los ciudadanos», apuntó Bernal.
Por su parte, el gobernador de Zulia (oeste), Luis Caldera, señaló que no hay daños en el estado tras el seísmo en Colombia y dijo que se activaron los protocolos del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo y Protección Civil, según una nota de prensa.

El temblor se sintió a las 07.34 hora local (12:34 GMT) y tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, situado en la costa del Pacífico, a una profundidad de 82 kilómetros, explicó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, convocó a un comité de emergencia para atender los daños causados por el terremoto y anunció que viajará a Pereira, una de las ciudades más afectadas, para acompañar a los afectados.











