A menos de 24 horas de la tragedia, el sonido de las hélices empieza a transformarse en un alivio para la costa central de Venezuela. Los primeros helicópteros de asistencia humanitaria y salvamento han comenzado a aterrizar en el estado La Guaira, la región que se llevó la peor parte tras el histórico y devastador “terremoto doblete” (de magnitudes 7.2 y 7.5) que sacudió al país la tarde del pasado miércoles 24 de junio.
Una carrera contra el reloj entre los escombros
Los equipos de rescate aéreo que han empezado a tocar suelo guaireño —y que coinciden con las movilizaciones logísticas internacionales de urgencia, incluyendo el apoyo técnico avanzado del Comando Sur de EE.UU. y delegaciones de rescate de países vecinos— traen consigo tres prioridades absolutas:
Búsqueda y Salvamento: Localizar sobrevivientes en estructuras colapsadas en zonas de alta densidad como Catia La Mar y áreas residenciales de la costa.
Evacuación Médica: Trasladar de urgencia a los heridos graves hacia centros médicos que no hayan colapsado.
Abastecimiento de Emergencia: Llevar agua potable, hospitales de campaña y plantas eléctricas a comunidades que quedaron completamente incomunicadas y sin servicios básicos.









