La crisis política y financiera que sacude a Paraguay alcanzó este viernes 6 de noviembre un nuevo episodio, con la detención del expresidente Santiago Peña, quien fue destituido horas antes por el Senado mediante un juicio político relacionado con el escándalo financiero de Ueno bank.
La orden de detención forma parte de una investigación penal por presuntos hechos punibles de lesión de confianza y otros delitos relacionados con la crisis financiera. El procedimiento busca determinar las posibles responsabilidades de Peña y de otros funcionarios en el manejo de los recursos depositados en la institución.
La salida de Peña del poder se concretó después de una jornada de intensas negociaciones y tensiones institucionales. Aunque el mandatario había presentado su renuncia el jueves 5 de noviembre, el Congreso no pudo darle curso inicialmente por falta de cuórum, lo que abrió el camino para continuar con el juicio político.
La Cámara de Diputados aprobó la acusación contra el entonces presidente y trasladó el proceso al Senado, que asumió las funciones de tribunal para evaluar los señalamientos de la oposición.
Durante la sesión, los legisladores cuestionaron el desempeño de Peña frente a la crisis bancaria y señalaron presuntos conflictos de intereses relacionados con sus vínculos empresariales con Ueno Holding, conglomerado al que pertenecía Ueno bank.
Finalmente, el Senado declaró culpable al mandatario y aprobó su destitución con 44 votos a favor y una ausencia, de acuerdo con los reportes sobre la sesión parlamentaria.
La decisión dejó a Peña fuera del cargo y abrió paso a la sucesión presidencial, en una de las mayores crisis políticas que ha enfrentado Paraguay en los últimos años. EFE










