La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, aseguró este martes durante su intervención en el Oslo Freedom Forum que Venezuela atraviesa la “fase definitiva y final” de su camino hacia la libertad. Ante defensores de derechos humanos y líderes globales, Machado solicitó un respaldo internacional firme para consolidar el proceso de transición en el país.
En un emotivo discurso, recordó el peso personal de su llegada a la capital noruega tras haber permanecido 16 meses en la clandestinidad dentro de Venezuela: «Fue aquí donde pude respirar libertad por primera vez y abrazar a mis hijos y colegas tras años de separación», expresó.
El quiebre del 28 de julio y la «nueva realidad»
Machado calificó las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 como un «acto de valentía cívica» que quebrantó el sistema de miedo impuesto por el chavismo. Destacó especialmente la labor de los ciudadanos que resguardaron los comprobantes de votación:
“Esas actas se convirtieron en algo más que documentos electorales; son la prueba de la voluntad de una nación y de su alma. El país votó por el cambio y está ansioso por avanzar sin más dilaciones. La legitimidad no es un lujo ni un detalle de procedimiento”.
Asimismo, la dirigente señaló que, tras los acontecimientos del pasado 3 de enero —en alusión a la captura de Nicolás Maduro—, Venezuela entró en una «nueva realidad política» donde, a pesar de la represión, la ciudadanía comenzó a perder el miedo y a imaginar el futuro de la nación.
Negociación, gobernanza y el «Manifiesto de Panamá»
Al abordar la ruta hacia la reinstitucionalización, Machado enfatizó que Venezuela requiere pasar de la resistencia política a la capacidad de gobernanza mediante acuerdos amplios y coaliciones democráticas. En este sentido, defendió la necesidad de entablar un proceso de negociación con el chavismo residual, aclarando que no se plantea bajo términos de rendición ni venganza, sino como un esfuerzo responsable para transformar la apertura política en una salida democrática.
En su intervención, respaldó formalmente el plan de transición impulsado por Estados Unidos, estructurado en tres pilares: estabilización institucional, reconstrucción económica y transición democrática.
Este respaldo se alinea con el reciente «Manifiesto de Panamá», un documento firmado por la dirigencia opositora y la diáspora que propone un Gran Acuerdo Nacional que incluya a sectores políticos, empresariales, laborales, religiosos y sociales. Además, abrió la puerta a medir fuerzas en el terreno electoral si las circunstancias lo requieren: «Si la solución democrática implica volver a las urnas bajo condiciones realmente libres y justas, estamos preparados; el pueblo ratificará su mandato con una fuerza aún mayor».
Un retorno inminente
Hacia el cierre de su ponencia, la Premio Nobel compartió la metáfora que le relató una ciudadana en Caracas para describir el momento actual del país: “Somos como un bosque después de un incendio. La lluvia finalmente ha llegado; ya puedo ver el vapor subiendo de la tierra y los primeros brotes verdes apareciendo”.
Conmovida, Machado concluyó afirmando que regresará «muy pronto» a Venezuela para acompañar el renacimiento institucional del país: «El pueblo es mi mandato, la fuente de la legitimidad y la razón por la que sé que Venezuela será libre».
¡El REGRESO ESTÁ CERCA!
Desde Noruega, en el @OsloFF, @MariaCorinaYA:
🗣️🗣️”Voy a regresar muy pronto a Venezuela”.#OsloFreedomForum pic.twitter.com/hdgonmIrNs
— Comando ConVzla (@ConVzlaComando) June 2, 2026









