Luego de 72 horas de haber detenido la producción a consecuencia del ausentismo laboral, la empresa llama a retomar las actividades y cumplir con el compromiso asumido para garantizar el abastecimiento de azúcar en el país.
Central El Palmar acordó realizar la parada segura de la fábrica ante la negativa de los trabajadores de asistir a la empresa, luego de haber recibido en sus teléfonos celulares una serie de mensajes anónimos en los que abiertamente se amenaza su integridad física si no acatan un llamado a paro que comenzaría a partir del 5 de agosto, que pretende ejercer presión para que se libere a 10 trabajadores, sobre los que actualmente se sigue un juicio por boicot, acusados por la Fiscalía General de la República, reseñá nota de prensa de la empresa enviada a esta redacción.
Desde que se conoció la situación de amedrentamiento de la que están siendo objeto un porcentaje importante de trabajadores, Central El Palmar hizo la denuncia ante el CICPC e informó al alto Gobierno y autoridades del estado Aragua, de los cuales se ha obtenido el apoyo para acelerar las investigaciones y dar con los responsables del clima de zozobra que se ha sembrado en la planta y que mantiene intranquilos a los trabajadores y sus familias.
En este contexto, Germán Sánchez, director del central, invitó a todos los trabajadores a reincorporarse a sus labores habituales y de esta manera retomar la producción, la cual ha disminuido cerca de 1800 toneladas por la paralización de las actividades. “Es preciso restablecer la continuidad operativa en este periodo de refino y volver a llevar a la planta a su máxima capacidad de procesamiento y envasado para cumplir los compromisos que mantenemos con el abastecimiento de azúcar en el país. La mayoría de nuestros trabajadores rechaza esta situación de amenazas y paralización”. Así mismo indicó, que gracias a las gestiones realizadas ante el Ejecutivo nacional, han reforzado la seguridad y los protocolos de acceso a la planta, de manera de atender las inquietudes que le han manifestado los trabajadores sobre el resguardo de sus vidas.
LAS AMENAZAS NO SON NUEVAS
Sánchez refiere que estas amenazas a los trabajadores no son nuevas. “Desde hace DOS años no contamos con una representación sindical con la que podamos concluir la negociación de la convención colectiva, interrumpida por el lamentable asesinato de un líder sindical; desde entonces, los intentos de organización por parte de los trabajadores para constituirse como sindicato no han prosperado debido a las presuntas amenazas que han recibido de insistir en dicha iniciativa”.
Fieles a los valores que han caracterizado al Central El Palmar desde su fundación hace casi 60 años, la empresa decidió no afectar al trabajador, por lo que desde 2013 ha otorgado cinco aumentos extracontractuales y ha revisado todos los beneficios socioeconómicos dirigidos a mejorar la calidad de vida del colaborador amparado y su familia. “Con mucho orgullo podemos afirmar que contamos con el mejor tabulador salarial de la industria azucarera nacional, lo que nos mantiene en una posición de competitividad en esta materia”, dijo para finalizar Germán Sánchez.
Fuente: El Carabobeño










