El juez de la Audiencia Nacional española José Luis Calama aplazó a los días 17 y 18 de junio la declaración del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en la investigación donde le sitúa como presunto “vértice” de una trama de tráfico de influencias en beneficio de la aerolínea Plus Ultra.
Calama le citaba como investigado para el próximo 2 de junio, en la primera vez que un juez acordaba investigar a un expresidente del Gobierno.
El juez considera que los beneficios económicos de esa red de trafico de influencias “habrían sido canalizados” hacia el expresidente y su “entorno más próximo”.
Según la tesis del magistrado, el expresidente del Gobierno y también antiguo líder socialista, aportaría sus “contactos institucionales y empresariales de alto nivel” de cara a conseguir decisiones y ventajas a favor de terceros, esencialmente Plus Ultra.
En torno a esta estructura, el juez sostiene que se construyó todo un entramado de empresas -algunas instrumentales y sin actividad real- para canalizar los supuestos beneficios a través de una simulación de servicios de asesoramiento.
En la causa, centrada en un presunto delito de tráfico de influencias, el juez también ve indicios de otros, como blanqueo y organización criminal.
Tras su imputación judicial, Zapatero aseguró en un vídeo que “jamás” había hecho gestiones ante ninguna administración pública ni sector público en relación con el rescate de la aerolínea y dijo que defenderá su inocencia.
Este caso está provocando una auténtica tormenta política en España, donde la oposición conservadora exige la convocatoria de elecciones y los partidos políticos que apoyan en el Parlamento al Gobierno, que no tiene mayoría, exigen explicaciones al presidente del Ejecutivo, el socialista Pedro Sánchez. EFE









