El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, celebró este lunes la orden de arresto emitida por la justicia estadounidense contra el expresidente cubano Raúl Castro por conspiración para cometer asesinato y aseguró que «la justicia llegará».
«Esto es justicia para el pueblo cubano. Es justicia por los vuelos de Hermanos al Rescate y por aquel ataque de hace tanto tiempo. Y creo que envía el mensaje de que no hemos olvidado», declaró Waltz en una rueda de prensa junto al director ejecutivo de Freedom House, Jamie Fly, tras un acto organizado por la misión de EE.UU. ante la ONU.

El evento, bajo el título ‘Cuba Libre: la opresión que oculta La Habana’, contó con la participación de opositores cubanos como el artista Luis Manuel Otero Alcántara o el activista José Daniel Ferrer y se organizó unos días antes de que la Asamblea General de Naciones Unidas vote la resolución anual sobre el embargo estadounidense.
Según Waltz, la orden de arresto contra Castro demuestra cómo la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, «se toma muy en serio los abusos».
El expresidente Castro está acusado de conspiración para cometer asesinato en primer grado por el derribo en 1996 de dos avionetas de EE.UU. de la organización humanitaria Hermanos al Rescate.
Además de contra el expresidente, el embajador ante la ONU pidió que se haga justicia contra todas las personas que, según dijo, han sido «detenidas y encarceladas» en la isla.
«Espectáculo mendaz»: Gobierno de Cuba
El Gobierno de Cuba calificó de «espectáculo mendaz» el acto realizado por Waltz, en una sala de la Organización en Nueva York, con la presencia de disidentes cubanos y expresos políticos de la isla.
«En espectáculo mendaz, fiel a su imagen y semejanza, el embajador de EEUU ante la ONU arremetió contra Cuba en los predios de la ONU», afirmó el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, en la red social X.
El canciller cubano dijo que «sin apego a tema alguno de la agenda o tópico de interés para los Estados Miembros y sin respeto a las normas de conferencias de la Organización, el Sr. Waltz desfiló, en una sala clandestina y ante cuatro gatos, a una selección de personas que llevan años viviendo del presupuesto federal de gobierno estadounidense con conductas anticubanas».
«Nada de lo allí ocurrido tiene respaldo en resoluciones de la ONU, cuenta con apoyo internacional o concuerda con los propósitos y principios recogidos en la Carta de la Organización», añadió.
El encuentro convocado por la misión diplomática estadounidense ante la ONU, bajo el título ‘Cuba Libre: la opresión que oculta La Habana’ reunió a opositores cubanos como el artista Luis Manuel Otero Alcántara y el expreso político José Daniel Ferrer.
La acusación de Rodríguez a un opositor en el evento
El jefe de la diplomacia cubana también criticó en una publicación en redes sociales la presencia en la reunión organizada por el embajador Waltz, de «un conocido terrorista y estafador: Orlando Gutiérrez Boronat».
Rodríguez señaló que «este personaje está incluido en la lista nacional de personas y entidades vinculadas al terrorismo que compila el gobierno cubano en cumplimiento de mandatos del Consejo de Seguridad».
Asimismo, afirmó que el opositor cubano Gutiérrez Boronat «está acusado en Miami por apropiarse de fondos millonarios del presupuesto federal estadounidense, destinados a la política subversiva contra Cuba, que paga el contribuyente de ese país».
Cuba acusa a EE.UU. de instrumentalizar la ONU
Este lunes EE.UU. y Cuba elevaron su pulso diplomático en Naciones Unidas a razón de un acto organizado por Washington sobre los abusos de derechos humanos en la isla, el cual Cuba denunció como «una maniobra política» para debilitar el respaldo internacional a la resolución contra el embargo estadounidense, cuya votación está prevista para el 27 y 28 de octubre.
El representante estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, organiza este lunes el encuentro bajo el título ‘Cuba Libre: La opresión que La Habana oculta’ con la participación de disidentes cubanos y antiguos presos políticos, según su convocatoria.

El acto se celebra en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, tras el cual Waltz comparecerá ante los medios junto al director ejecutivo de Freedom House, Jamie Fly.
Por su parte, en una declaración ante los medios, el embajador cubano, Ernesto Soberón Guzmán, criticó la celebración de esa reunión, a la que calificó de «selectiva» y «contraria a las normas que regulan el uso de las instalaciones de la organización internacional».
El diplomático sostuvo que Washington pretende «imponer una narrativa sobre Cuba que justifique su política hacia la isla» y denunció que el encuentro busca socavar el respaldo a la resolución anual de la Asamblea General contra el embargo.
Soberón enfatiza que Cuba «no es una amenaza»
La iniciativa estadounidense se produce pocos días antes de que los Estados miembros examinen el texto, que reclama el levantamiento de las restricciones económicas impuestas por Washington. La Asamblea General aprueba desde 1992 resoluciones de este tipo a petición de Cuba, aunque sus decisiones no son jurídicamente vinculantes.
«Estados Unidos está actuando como un delincuente internacional», dijo Soberón, que enfatizó que «Cuba no es una amenaza» y que «el bloqueo sí lo es».
«El objetivo del Gobierno de Estados Unidos con respecto a Cuba es quebrar la voluntad de nuestro pueblo y socavar nuestro orden constitucional», agregó.

Soberón, que no quiso comentar sobre la orden de arresto emitida este lunes en Florida contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas en 1996, también acusó a Estados Unidos de utilizar fondos públicos para organizar el acto mientras mantiene «cuotas pendientes de pago» a Naciones Unidas.
El embargo estadounidense entró formalmente en vigor el 3 de febrero de 1962, cuando el entonces presidente John F. Kennedy firmó la orden ejecutiva que lo estableció.
Waltz defiende la gestión de EE.UU.
Mientras tanto, Waltz explicó que han entregado a otros embajadores ante la ONU estadísticas sobre «el número de presos políticos, las muertes bajo custodia, las ejecuciones extrajudiciales, la corrupción».
«También de los 18.000 millones de dólares que, según creemos nosotros y auditores independientes, son solo la punta del iceberg del dinero que posee el régimen», apuntó.
Sin embargo, defendió que Trump ha liberado 100 millones de dólares en ayuda humanitaria y «cada año se envían desde Estados Unidos a Cuba 250 millones de dólares en bienes y combustible».
El pasado enero, el presidente firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a los países que provean petróleo directa o indirectamente a Cuba. En mayo amplió las sanciones contra empresas y entidades no estadounidenses que mantengan relaciones comerciales o financieras con el Gobierno cubano. EFE












