Mike Wirth, director ejecutivo de la compañía, dijo que el gobierno interino de Delcy Rodríguez ha introducido modificaciones en la legislación de hidrocarburos, pero considera que esos cambios no son suficientes
El director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, afirmó que aún “falta trabajo por hacer” en Venezuela para que el país pueda atraer el nivel de inversión energética necesario, pese a los recientes cambios regulatorios impulsados por las autoridades del país.
En una entrevista concedida al programa Face the Nation de CBS, Wirth se refirió al estado del sector petrolero venezolano y a la relación entre empresas estadounidenses y el gobierno interino de Delcy Rodríguez, en medio de un proceso de apertura gradual y conversaciones diplomáticas.
El gobierno interino de Delcy Rodríguez, explicó el ejecutivo, ha introducido modificaciones en la legislación de hidrocarburos con el objetivo de mejorar las condiciones para la inversión extranjera. Sin embargo, consideró que esos cambios no son suficientes.
“Se ha avanzado en una dirección positiva, pero aún se necesita trabajo. Probablemente no es suficiente para atraer el nivel de inversión que se desearía”, señaló Wirth.
El directivo destacó que Estados Unidos reabrió su embajada en Venezuela y que hay presencia de funcionarios estadounidenses que mantienen contactos regulares con autoridades chavistas. También indicó que el interés por el retorno de inversiones estadounidenses aumentó y que compañías han evaluado oportunidades en el país.
“Positivo para Venezuela y para Estados Unidos”
Sostuvo que una mayor producción petrolera venezolana podría tener impacto no solo en la economía del país, sino también en el suministro energético global, especialmente en Estados Unidos, debido a la compatibilidad del crudo venezolano con refinerías en la costa del golfo.
“Esto sería positivo para Venezuela y para Estados Unidos. Es el tipo de petróleo para el cual estas refinerías fueron diseñadas”, afirmó.
No obstante, insistió en que el proceso sigue siendo incompleto y que las condiciones actuales requieren ajustes adicionales para generar confianza sostenida en el sector privado.
Durante la conversación, la periodista Margaret Brennan abordó las advertencias de algunos exejecutivos de la industria sobre posibles riesgos de inestabilidad política en caso de una transición de gobierno en Venezuela. Pero Wirth rechazó que esas opiniones representen la posición de Chevron y aclaró que esas declaraciones fueron personales y no vinculadas a la empresa.
“No refleja la opinión de nuestra compañía”, aclaró.
El ejecutivo abordó además la política exterior estadounidense hacia Venezuela y señaló que distintas administraciones han considerado experiencias pasadas en otros países antes de adoptar decisiones sobre cambios políticos o intervenciones más directas.
Mencionó que funcionarios como el secretario de Estado Marco Rubio han mostrado un enfoque que, según dijo, toma en cuenta lecciones de conflictos anteriores como Irak.
“Ciertos cambios positivos en Venezuela”
En cuanto a la posibilidad de asesoramiento al gobierno estadounidense, el director ejecutivo de Chevron reconoció que mantiene contactos ocasionales con Rubio.
Sobre el futuro de la presencia estadounidense en el país, reiteró que el escenario sigue en desarrollo.
“No lo sé”, respondió cuando Brennan le preguntó cuánto tiempo podría permanecer involucrado el gobierno estadounidense en la reconfiguración del sector energético venezolano.
Aun así, insistió en que el proceso actual ha generado ciertos cambios positivos en indicadores económicos internos, como la inflación y el crecimiento, aunque subrayó que la estructura política del país no ha variado de forma sustancial.
“Es un trabajo en progreso”, insistió.
El ejecutivo también se refirió a los riesgos operativos en Venezuela y recordó episodios en los que empleados de Chevron fueron detenidos en el pasado. Señaló que la empresa mantiene protocolos de seguridad estrictos y que opera en entornos complejos en países del mundo.
“Nuestro negocio es de largo plazo”, afirmó.
“Tenemos que trabajar con los gobiernos que tenemos, y nuestro papel no es cambiarlos ni decirles cómo gobernar; nuestro papel es tratar de hacer lo correcto por la gente del país, cumplir con los términos de nuestros contratos y operar de una manera que sea consistente con nuestros valores y la ley de los Estados Unidos”, expresó.
Chevron ha sido durante años una de las pocas compañías energéticas estadounidenses con presencia continua en Venezuela, país que posee algunas de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero que ha enfrentado una prolongada crisis económica y restricciones internacionales.











