El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, se pronunció este lunes 27 de julio por primera vez sobre la fase de negociación fijada para este próximo 1 de agosto entre delegaciones de la Asamblea Nacional de 2015 y la administración oficialista.
Durante la rueda de prensa semanal de la directiva de la tolda roja, Cabello aseguró que la convocatoria a este proceso —que contará con la observación de la administración estadounidense— ha profundizado las diferencias internas dentro de la oposición venezolana, a la par que garantizó que el chavismo asistirá en un bloque consolidado.
«Fíjate que ese proceso de diálogo que ha sido convocado ha dividido más a la oposición. Ahora hay más pedacitos, y cuando digo pedacitos, son pedacitos», aseveró el vocero partidista.
Invariabilidad en las peticiones y disposición al diálogo
Cabello reiteró que la delegación encabezada por Jorge Rodríguez asistirá al proceso con una agenda centrada en tres exigencias fundamentales: el levantamiento de las sanciones internacionales, la preservación de la paz y el estricto apego al marco constitucional vigente.
A pesar de las posturas encontradas entre los sectores políticos, el dirigente enfatizó la disposición de la administración gubernamental para sostener conversaciones con diversos actores, marcando límites claros sobre el alcance de los encuentros.
«Nosotros hemos dicho: hablamos con quien sea. Dialogar no significa capitular», puntualizó Cabello ante los medios de comunicación.









