Una vez más el oficialismo apela a la simbología y la superstición por las fechas con fines electorales. No es casual la declaratoria del 8 de diciembre como “Día de la Lealtad y el Amor al Comandante Supremo Hugo Chávez y a la Patria”, según se formalizó en el decreto 541 publicado ayer en la Gaceta Oficial N° 40.286, el mismo día que se realizarán las elecciones municipales. Se trata de una estrategia repetida. Las pasadas elecciones presidenciales se realizaron el 14 de abril, un día después del retorno de Hugo Chávez al Gobierno tras su salida durante los sucesos de abril de 2002.
Para el comunicólogo Oscar Lucién se trata de una “necrofilia electoral” valerse de una fecha tan “rebuscada” para llevar a cabo la “práctica perversa” de intentar revivir a una persona fallecida con fines proselitistas. Sostiene que el Gobierno aplica la lógica de la exaltación de la figura del líder, tal como se hacía en la Alemania nazi y como lo implementó en Venezuela el dictador Marcos Pérez Jiménez, al celebrar el 2 de diciembre, día del plebiscito con el que se instauró en el poder.
“Este Gobierno siempre ha utilizado las fechas para llevar a cabo eventos en los que busca sacar partido, cuando no coincide con fechas históricas las inventa. En este caso yo no hablaría del día de la lealtad sino más bien del día de la deslealtad al país porque me parece muy rebuscado inventar una celebración porque fue el último día que Chávez habló al país. Si están considerando que ese fue el día de la despedida de Chávez, estamos frente a una burla, una deslealtad, porque a partir de ese día nos aseguraron que el Presidente se estaba recuperando y volvería a asumir el poder”.
El comunicólogo hace otra lectura de la celebración decretada para el mismo día de las elecciones municipales. Considera que esta estrategia pone al descubierto la fragilidad de la legitimidad de Nicolás Maduro, en vista de que no está en capacidad de asumir el liderazgo para guiar a sus candidatos a la victoria, como hacía Hugo Chávez y, en su defecto, se ve en la necesidad de apelar a la emotividad de sus seguidores utilizando la memoria de una persona fallecida.
“Esto es un chantaje emocional. Ha sido común que los gobiernos apelen a la manipulación de la historia para sacar dividendo político, lo del 14 de abril era evidente, pero en este momento llegamos al nivel de la perversidad política. Esto es necrofilia electoral”.
Atacan la “traición”
Realizar eventos conmemorativos en todo el país para «honrar con acción y pensamiento, su herencia y legado universal», contempla el decreto del “Día de la Lealtad y el Amor al Comandante Supremo Hugo Chávez y a la Patria”, que coincide con el evento electoral. El documento también reza que Hugo Chávez “logró transformar la Venezuela que hace 20 años estaba sumida en las tinieblas del capitalismo para gestar el nacimiento de una patria plena de esperanzas, de sueños, de dignidad, capaz de trazarse las más ambiciosa meta, la consolidación de la suprema felicidad para su pueblo».
Luego de las elecciones presidenciales del 14 de abril, en las que Nicolás Maduro se hizo con la Presidencia a pesar de haber perdido más de 800 mil votos, con relación a la votación lograda por su antecesor el 7 de octubre de 2012, el Gobierno ha insistido en “no traicionar” el legado del comandante.
«Sería imperdonable que la burguesía volviera a ponerle mano al Poder en Venezuela, sería una traición al Comandante Chávez», dijo Nicolás Maduro el 26 de marzo en el marco de su campaña por la Presidencia. Hoy, el Gobierno revive la estrategia de la lealtad o traición, como una manera de tocar la emotividad de su militancia y atacar el fantasma de la abstención oficialista.
Ventajismo
Vicente Díaz, rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), reaccionó ante la formalización en Gaceta Oficial del decreto presidencial que declara el día 8 de diciembre como el «Día de la Lealtad y Amor a Hugo Chávez Frías».
«El decreto es un acto de grosero ventajismo electoral», expresó en un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, uno de los rectores del ente comicial. Consideró que el Consejo Nacional Electoral debe aprobar un exhorto al Ejecutivo para que suspenda su aplicación.
Fuente: La verdad











