Los cubanos que viven en Miami y en otros lugares podrán invertir y ser propietarios de empresas privadas en la isla, dijo este lunes el viceprimer ministro del país, confirmando informes previos del Miami Herald.
Óscar Pérez-Oliva Fraga dijo a NBC News la mañana del lunes que “Cuba está abierta a tener una relación comercial fluida con empresas de EEUU” y “también con los cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes”.
“Esto trasciende la esfera comercial”, dijo Pérez-Oliva, que es sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro y además es ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión.
“También se aplica a las inversiones —no solo pequeñas inversiones, sino también inversiones grandes, en particular en infraestructura”.
El viernes, el Miami Herald informó que se esperaban anuncios de las autoridades cubanas sobre medidas que conducirían a una apertura económica, incluida la posibilidad de que los nacionales cubanos en el extranjero posean negocios en la isla.
El anuncio se produce después de que el presidente impuesto de la isla, Miguel Díaz-Canel, admitiera el viernes que Cuba efectivamente está en conversaciones con la administración Trump, semanas después de que el Miami Herald revelara que miembros del equipo del Secretario de Estado, Marco Rubio, se reunieron con el nieto de Raúl Castro en St. Kitts en febrero.
El nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, estuvo sentado en la audiencia en una reunión gubernamental en la que Díaz-Canel divulgó por primera vez las conversaciones y luego en una conferencia de prensa el viernes, aunque Rodríguez-Castro no tiene cargo oficial.
Una fuente con conocimiento de las conversaciones que pidió no ser identificada para hablar sobre el tema sensible dijo que la decisión de Cuba de permitir que los cubanoamericanos posean propiedades e inviertan en la isla —una concesión importante que los líderes cubanos han resistido durante décadas— es una respuesta directa a la creciente presión de la administración Trump para que se realicen reformas en la isla de gobierno comunista.
Hasta ahora, a los nacionales cubanos en el extranjero no se les había permitido invertir en el naciente sector privado ni poseer legalmente sus propios negocios en el país. Tampoco pueden votar. En los últimos meses, el presidente Donald Trump estableció lo que equivale a un bloqueo petrolero, impidiendo que el petróleo de Venezuela, México y otros países llegue a la isla, lo que finalmente obligó a los dirigentes cubanos a negociar.
En los últimos días, ha instado a las autoridades cubanas a cerrar un acuerdo rápidamente.
“Cuba es una nación fracasada”, dijo Trump a los periodistas el domingo a bordo del Air Force One. “Cuba también quiere hacer un trato y creo que muy pronto o haremos un trato o haremos lo que tengamos que hacer”.
Funcionarios cubanos han dicho que la isla no ha recibido envíos de petróleo en tres meses. La falta de combustible ha agravado los problemas existentes con la red eléctrica en ruinas de Cuba y ha provocado apagones casi constantes en toda la isla.