Nizar Richani, presidente de la Asociación de Ejecutivos del estado Carabobo, aseguró que a tres semanas del histórico doble evento sísmico del pasado 24 de junio, Venezuela enfrenta una compleja transición desde la atención primaria de la emergencia hacia la planificación técnica de su infraestructura.
Ante las inspecciones que adelanta la comisión nacional multidisciplinaria en conjunto con el Colegio de Ingenieros de Venezuela, Richani consideró durante una entrevista que es prioritario aclarar el funcionamiento del sistema de semaforización estructural para mitigar la alarma en la población.
El especialista precisó que una etiqueta roja en una vivienda u oficina no equivale automáticamente a un decreto de demolición, sino a una orden estricta de desocupación debido al nivel de riesgo actual. La determinación de derribar o reparar el inmueble dependerá exclusivamente de una evaluación de ingeniería posterior, ya que muchas estructuras impactadas cuentan con alternativas técnicas de subsanación.









