La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, inauguró este miércoles una megacárcel destinada a los presos de mayor peligrosidad e inspirada en el modelo penitenciario impulsado por su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, con la que busca convertir al país en un «referente mundial en seguridad penitenciaria».
El Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO), con una inversión de 35 millones de dólares y capacidad total para 5.100 reos, está ubicado junto a la prisión de máxima seguridad La Reforma, a unos 25 kilómetros de San José, y busca reforzar la respuesta del Gobierno frente a la alta violencia, en momentos en que Costa Rica registra cifras históricas de homicidios.
«Estoy segura de que hoy estamos marcando un antes y un después en la seguridad penitenciaria y nacional como un todo. A partir de este día nuestro país será referente mundial en seguridad penitenciaria. Hoy más que nunca vamos a defender nuestra patria con todas nuestras fuerzas, hoy esto es una realidad para el pueblo de Costa Rica», destacó la presidenta costarricense.

Fernández también agradeció y destacó la labor de su mentor y expresidente (2022-2026) Rodrigo Chaves, actual ministro de la Presidencia y de Hacienda, quien inició y «asumió el liderazgo de este proyecto para la seguridad del pueblo costarricense» durante su mandato.
Según Chaves, «esto es un monumento, un monumento triste, un monumento que marca el inicio de una ruta que diga: En Costa Rica los niños y las niñas, los adultos mayores, la gente joven y ciudadanos de bien, deben poder caminar por la calle sin estar viendo por encima del hombro quien se baja de una motocicleta, con un arma de fuego para matarlo».
Un modelo replicado replicado de Bukele
La obra está inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel salvadoreña para pandilleros y símbolo de la «guerra» contra estas bandas implementada por el Gobierno de Nayib Bukele, a quien Fernández considera un referente en materia de seguridad.
En diciembre pasado, el entonces presidente Chaves realizó una visita a El Salvador, en la cual se reunió con Bukele y recorrió el Cecot.

Por su parte, el mandatario salvadoreño ya había visitado Costa Rica el 12 de noviembre de 2024 y en esa oportunidad recorrió la principal cárcel del país, alertando de «síntomas» de criminalidad similares a los que enfrentó El Salvador con las pandillas.
Según datos oficiales, en la última década la cantidad de homicidios en Costa Rica se ha incrementado paulatinamente hasta alcanzar cifras récord.
En 2025 el país reportó 873 homicidios, la tercera cifra más alta de su historia, y una tasa de 16,7 por cada 100.000 habitantes; mientras que en 2024 alcanzó los 876 y en 2023 fueron 905 homicidios, la mayor cantidad de la que se tienen registros.
¿Cómo llegó Costa Rica a la decisión de construir una megacárcel?
En los años recientes, Costa Rica ha enfrentado cifras históricas de homicidios con alrededor de 900 cada año, de los cuales las autoridades atribuyen un 70 % al narcotráfico y el crimen organizado, y han logrado desarticular a numerosas organizaciones criminales que tienen nexos con carteles mexicanos y colombianos.
Autoridades judiciales manifestaron que por su posición geográfica estratégica Costa Rica se ha convertido en una especie de centro para el tránsito, almacenaje y reexportación de cocaína procedente de Suramérica.
El pasado 16 de septiembre el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó la Determinación presidencial para el año fiscal 2027 con respecto a los principales países en el tránsito de drogas ilícitas, en la cual cita a 23 países, entre ellos todos los centroamericanos.
En 2025 las autoridades de Costa Rica decomisaron 46,5 toneladas de cocaína, la segunda mayor cifra en la historia del país, solo superada por las 47,1 toneladas de 2020.
En mayo de 2025 el Congreso costarricense aprobó una reforma constitucional para permitir la extradición de nacionales.
Hasta el momento han sido entregados a Estados Unidos líderes narcotraficantes como Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca; el exmagistrado y exministro de Seguridad Celso Gamboa; Edwin López, alias Pecho de Rata, y el colombiano naturalizado costarricense Gabriel Lozano Bonilla, alias Compadre.
Este tipo de perfiles son los que el Gobierno de Fernández pretende enviar al Cacco, al igual que los vinculados a este tipo de organizaciones narcotraficantes en labores de venta y distribución de droga, logística y sicarios.
Las reformas carcelarias en el nuevo Gobierno
Paralelo a la nueva cárcel, el Gobierno de Fernández también ha implementado programas para que los presos realicen trabajos como limpieza de maleza en carreteras; ha reducido las visitas conyugales, restringido la cantidad de recipientes de comida y ropa que los familiares pueden llevarle a los presos, retirado enchufes y cables eléctricos en las celdas y cerrado establecimientos dentro de los centros penales donde los recluidos podían comprar artículos.
La presidenta Fernández, quien ha prometido mano dura contra el crimen, insistió este miércoles al Congreso para que avance en la aprobación de un paquete de leyes en materia de seguridad, entre las que sobresale una para permitir el trabajo remunerado de los presos en empresas, y que el dinero que generen se dirija a cubrir su manutención, a apoyar a sus familias, a la reparación de las víctimas y a un ahorro personal.












