Los habitantes del barrio Los Laureles, en la parroquia Guasdualito del estado Apure, hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales por el grave estado de deterioro en el que se encuentran sus vías de acceso.
Los afectados viven específicamente en la calle Palmarito. Irelis Pérez, vecina del sector, conversó con Radio Fe y Alegría Noticias para visibilizar esta problemática que afecta el día a día de docenas de familias. Según ella, las calles se han vuelto completamente intransitables debido a la falta de desagües, lo que provoca que el agua quede estancada sin tener hacia dónde correr.
Esta situación golpea con especial dureza a los más vulnerables de la comunidad: los niños y los adultos mayores.
“El agua no tiene para donde correr. Están intransitables las calles. Los niños tienen que salir descalzos o les toca vestirse en otra casa afuera para no embarrarse. Cuando van al colegio no se puede salir”, lamentó Pérez, detallando la odisea que viven los estudiantes de la zona para poder asistir a sus clases.
Asimismo, manifestó su preocupación por los abuelos del sector, quienes han tenido que confinarse en sus hogares por temor a sufrir caídas.
“Hay personas de la tercera edad que están acostumbradas a salir y caminar, y toca tenerlos encerrados para que no se vayan a caer”, señaló Pérez.
La comunidad organizada pide formalmente al alcalde que “se ponga la mano en el corazón” y envíe una cuadrilla de limpieza para limpiar el canal, además de apoyo con piedras o material de relleno para mejorar el terreno.
Electricidad: un solo transformador
Pérez también indicó que actualmente dependen de un solo transformador para surtir a varias calles, una situación que mantiene en riesgo sus electrodomésticos y afecta la calidad de vida.
Explicó que la problemática se intensificó luego de que el otro transformador que asistía a la comunidad se dañara y fuera retirado por las autoridades hace unos meses, sin ser sustituido o devuelto.
“También nos perjudica mucho la luz. Hay un solo transformador para varias calles porque el otro transformador ya tiene tiempo que se dañó, lo quitaron”, explicó.
Pérez señaló que se requiere con urgencia la instalación de líneas de alta tensión o guayas nuevas, ya que el cableado actual está deteriorado y lleno de remiendos o “añadiduras”.












