El comercio binacional cae tras el cierre fronterizo y genera una gran preocupación en los comerciantes.
Cuatro días consecutivos cumplió cerrada la frontera de Paraguachón, en el estado Zulia, este jueves 24 de septiembre. La protesta, llevada a cabo por familiares de un comerciante wayuu detenido en la operación Relámpago del Catatumbo desde hace 14 meses y sin respuesta oficial, mantiene paralizado el paso vehicular y genera gran preocupación en el sector comercial y transporte.
En la zona se observan camiones cargados con frutas, verduras, víveres y alimentos refrigerados con destino a la capital zuliana y a otros estados del país, los cuales llevan cuatro días varados en el lugar. Los transeúntes caminan como un kilómetro para hacer transbordo.
Aun cuando afirman comprender el reclamo familiar, comerciantes y transportistas insisten en que el bloqueo no es la solución y atenta contra el sustento diario de cientos de familias. Por ello, exigen a las autoridades entablar un diálogo urgente con los manifestantes para reabrir el paso, pues el cierre ya genera cuantiosas pérdidas económicas y gastos adicionales.
Cielo Mejía, comerciante informal, aseguró que vive del trabajo diario en La Raya. “A quienes vivimos del comercio aquí en La Raya nos ha impactado bastante porque casi no hay ventas. Esperamos que pronto puedan abrir el paso”.
Por su parte, Andrés Orozco, comerciante binacional, expresó que el comercio está totalmente paralizado y pidió a las partes llegar a una solución. “Todo el comercio aquí está caído, nos afecta demasiado. Pedimos que se llegue a un acuerdo y solucionen la situación porque nos vemos bastante perjudicados”, manifestó.
Otro de los sectores afectados es el de los transportistas, quienes recuerdan que también son padres de familia. Paralelamente, los comerciantes reportan hasta un 100 % de caída en las ventas de productos y servicios.
“Nuestros hijos corren peligro por este cierre porque les toca ir por las trochas para llegar a las escuelas de la Frontera. Pedimos a las personas que abran el paso porque nosotros no tenemos la culpa de todo esto”, exigió una madre wayuu residente de San Rafael de Paraguachón.
Asimismo, padres y representantes señalan que el riesgo es inminente, ya que la alternativa desde el pasado lunes ha sido cruzar por trochas para llegar a los centros educativos. A esto se suma el aumento exorbitante en los pasajes de mototaxis y carros por puesto, un costo que deben asumir de ida y vuelta los usuarios que se dirigen al vecino país en busca de atención médica, consultas programadas o alimentos.











