El presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), obligado a vivir en el exilio, considera que la jornada de movilización fue altamente positiva y cree que los trabajadores venezolanos seguirán en la calle reclamando sus derechos contractuales
Al hacer un balance de la jornada de protesta que este miércoles se llevó a cabo en todo el país en reclamo de un salario justo, Carlos Ortega, presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) no dudó en afirmar que este #12 de marzo el pueblo venezolano perdió el miedo y rescató nuevamente la calle.
Ortega, obligado a vivir en el exilio, calificó la jornada como un hecho altamente positivo porque se logró demostrar que los trabajadores y todo el movimiento sindical han perdido el miedo a pesar de que el contexto represivo aún se mantiene vigente en Venezuela.
“Han perdido el miedo ante ese terrorismo de Estado aplicado desde que comenzó la era chavista hasta la fecha. Sin duda alguna esta movilización es el primer paso para las acciones que están por venir en defensa de los trabajadores, del movimiento sindical y del pueblo de Venezuela”, indicó.
A juicio del reconocido sindicalista, este miércoles también se demostró que el oficialismo ya no tiene poder de convocatoria ni respaldo popular.
“Felicito a todos los compañeros, hombres y mujeres, que participaron en esta jornada que se extendió por todo el territorio nacional. No me cabe duda que seguirán en las calles en reclamo de sus derechos contractuales”, dijo.
“No se esfumaron”
El presidente de la CTV, Carlos Ortega, tomando en cuenta que los trabajadores venezolanos ya no tienen sueldo, prestaciones sociales, beneficios contractuales ni convenciones colectivas debido a que “todo se lo han robado”, dijo que la tarea que tienen por delante es muy fuerte y desafiante.
“No es posible que todo eso se haya esfumado, no. Todos los derechos de los trabajadores venezolanos se los robaron, incluso, la libertad sindical tampoco existe porque los dirigentes siguen asediados por los cuerpos policiales”, indicó Ortega.
Ante este panorama Ortega considera que la tarea que le corresponde a todo el movimiento sindical y a toda la sociedad civil venezolana no es otra sino la unidad.
“Se trata de una tarea muy fuerte, es una batalla que tenemos que librar frente a una administración gubernamental que desconoce las libertades y los principios democráticos. A pesar de ello me siento optimista porque sé que creando una estructura unitaria vamos a recuperar la calidad de vida que hemos perdido”.
La vida de Omar Escalante corre peligro
La ocasión fue propicia para que Carlos Ortega denunciara que la vida del presidente de Fetracarabobo, Omar Escalante, de 74 años de edad, corre peligro puesto que se encuentra injustamente detenido y condenado a 30 años de prisión por razones políticas.
“Hago responsable a la actual administración gubernamental de Venezuela de lo que ocurra con la vida de Escalante, quien se encuentra en grave estado de salud y aún así no le conceden la libertad”, precisó Ortega.
Escalante fue detenido en diciembre de 2025 y dos días después de la aprehensión fue condenado a la pena máxima.
En este sentido Ortega recordó que en la actualidad se mantienen detenidos entre 170 y 180 trabajadores venezolanos, situación que demuestra la evidente criminalización hacia el sector sindical del país.
Ya no será posible reformar la Ley del Trabajo entre gallos y media noche
El presidente de la CTV, Carlos Ortega, considera, en vista de la posibilidad de que la Asamblea Nacional reforme la Ley Orgánica del Trabajo con fines aún desconocidos, que ya eso no será posible porque las cosas han cambiado en Venezuela y los trabajadores ya tomaron la calle sin retorno.
“Ya no hay gallos ni media noche, los trabajadores, el movimiento sindical y toda la sociedad venezolana está alerta y dispuesta a permanecer en la calle. En caso de abordar una reformar la Ley del Trabajo tendrá que ser para mejorar las condiciones de la masa laboral”, indico el sindicalista.
Al pedirle un mensaje para los trabajadores venezolanos Ortega dijo que su mensaje siempre será el mismo: unirnos e integrarnos para poder enfrentar la agresión y persecución de un gobierno que no respeta las libertades.
“Ellos destruyeron a Venezuela, en consecuencia, todos, sin excepción debemos trabajar y transitar el camino de la unidad para poder superar esta grave crisis”, dijo.
Ex preso político
Luego de recibir innumerables amenazas, Carlos Ortega decidió permanecer un tiempo en la clandestinidad dentro de Venezuela y en marzo de 2003 solicitó asilo político en la embajada de Costa Rica en Caracas. La protección le fue concedida, pero fue expulsado de aquel país por violar dicho beneficio. La situación lo obligó a volver a Venezuela.
El 28 de febrero de 2005 fue detenido y luego fue imputado, condenado a 16 años de prisión y recluido en la cárcel militar de Ramo Verde, ubicada en Los Teques, estado Miranda.
Al pasar año y medio encarcelado, el 13 de agosto de 2006 se escapó junto a otros presos políticos y permaneció nuevamente en la clandestinidad hasta el 2 de septiembre de 2007 cuando reapareció en Lima, Perú. Desde entonces vive fuera del país, pero conservando el cargo de presidente de la central sindical más histórica y antigua de Venezuela.