Carlos J. Sarmiento Sosa: El imperecedero 23 de enero de 1958

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Carlos J. Sarmiento Sosa: El imperecedero 23 de enero de 1958

El 23 de enero de 1958 marca un hito imperecedero en la historia venezolana, superior incluso a eventos recientes como la captura el 3 de enero de 2026 del dictador que hoy reside en una cárcel de Nueva York, acusado de delitos graves vinculados al tráfico de narcóticos y corrupción. Aquella fecha no surgió del azar, sino de una confluencia de actos opositores que derrocaron al general Marcos Pérez Jiménez tras años de represión.

Desde 1953, Pérez Jiménez mantuvo un régimen dictatorial con cárcel y exilio para opositores, ilegalización de partidos, supresión de derechos políticos y violenta represión contra los detenidos en insufribles prisiones y campos de concentración. La economía crecía gracias a concesiones petroleras, pero en 1957, contrariando su propia constitución de cinco años presidenciales, convocó un plebiscito fraudulento que «aprobó» su continuismo mediante organismos electorales manipulados.

Entretanto, los opositores actuaron en clandestinidad, eludiendo la Seguridad Nacional, y formaron la Junta Patriótica con representantes de diversos partidos. Líderes exiliados de Acción Democrática (AD), Unión Republicana Democrática (URD) y Copei coordinaron desde el exterior pese a las dificultades comunicativas, culminando en una serie de eventos que precipitaron la crisis del régimen.

El 23 de enero, Pérez Jiménez huyó con su familia; y una Junta Provisional de Gobierno asumió con Wolfgang Larrazábal (Armada) como presidente, Carlos Luis Araque, Pedro José Quevedo, Roberto Casanova y Abel Romero Villate. Ante protestas por considerárseles cómplices dictatoriales, Casanova y Romero renunciaron el 24 de enero, siendo reemplazados por Eugenio Mendoza Goiticoa y Blas Lamberti, formando una Junta Cívico-Militar.

Las nuevas autoridades adoptaron medidas clave:

– Liberación de los presos políticos.

– Retorno de los exiliados.

– Salvoconductos para asilados del régimen.

– Desmantelamiento de la cúpula militar mediante su integración al cuerpo diplomático de la República..

– Convocatoria a elecciones en diciembre de 1958.

Mientras esto sucedía a nivel gubernamental, en octubre de 1958, AD, URD y Copei firmaron el Pacto de Punto Fijopara estabilizar la democracia emergente, evitando hegemonías partidistas o regresos militares asumiendo compromisos como respetar resultados electorales, formar coaliciones amplias y aplicar un programa mínimo común. Las elecciones del 7 de diciembre eligieron a Rómulo Betancourt, consolidando un régimen civil por 40 años hasta su erosión interna en 1998.

Venezuela tardó una década (1948-1958) en expulsar la dictadura pese a la represión, demostrando que la oposición persistente restaura el Estado de Derecho. Hoy, después de un cuarto de siglo de malvado autoritarismo y más allá del hecho real de haber extraído al dictador Maduro y de los planes sobre el petróleo venezolano del presidente Trump para la reconstrucción de Venezuela, urge una transición similar con negociaciones inclusivas para reinstitucionalizar la democracia, emulando aquel ejemplo imperecedero que dieron sus actores, en el cual la liberación de todos los presos políticos fue prioritaria.

Carlos J. Sarmiento Sosa

 

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