Susana Raffalli, asesora de respuesta humanitaria de Cáritas Venezuela, advirtió que la sociedad civil no debe crear refugios por cuenta propia para atender a las personas afectadas por el doblete sísmico del 24 de junio, ya que estos espacios requieren protocolos especializados para garantizar la seguridad y la protección de quienes los ocupan.
Raffalli hizo énfasis en que un refugio debe funcionar en una infraestructura previamente inspeccionada para descartar riesgos ante posibles réplicas y contar con espacios diferenciados para las familias y las personas que requieren atención médica.
Además, indicó que estos lugares deben garantizar alimentación, agua potable, servicios de salud física y mental, vacunación, recreación, asistencia legal para la reposición de documentos y privacidad.










