Los Caribes de Anzoátegui desataron una implacable ofensiva en las entradas finales para aplastar 9-3 a los Tiburones de La Guaira, coronando la noche con un dramático rally de cinco carreras en el noveno episodio. Carlos Mendoza se erigió como el héroe indiscutible de la jornada al conectar un dantesco doblete con las bases llenas que silenció el estadio, finalizando su estelar actuación de 4-2 con cuatro carreras remolcadas y convirtiéndose en la pesadilla del pitcheo litoralense.
El encuentro se mantuvo en un tenso toma y dame durante la primera mitad, llegando al octavo tramo con un cerrado empate a dos rayitas. Fue entonces cuando la tribu oriental aprovechó los titubeos defensivos de los escualos. Un sencillo de Herlis Rodríguez, combinado con un costoso error en el tiro del jardinero derecho Simón Muzziotti, permitió que Leonel Valera y el propio Mendoza cruzaran el plato para romper la igualdad y poner la pizarra 4-2, fracturando la moral del conjunto salado.
La verdadera tormenta se desató en la apertura del noveno inning. Ante un relevo guaireño desorientado, José Sánchez negoció un boleto con las bases congestionadas que trajo la quinta rayita, y acto seguido, Mendoza castigó la pelota con un elevado profundo hacia el jardín central que vació las almohadillas, ampliando la ventaja a un lapidario 8-2. Herlis Rodríguez coronó el ataque con una línea impulsadora, dejando sin efecto la tímida reacción de Yangervis Solarte en el cierre de la entrada.
Desde el montículo, Joander Suárez se llevó la victoria tras mantener a raya a la toletería rival en los momentos de apremio, mientras que el relevista Alex Carrillo cargó con la amarga derrota. Aunque los Tiburones lograron conectar 10 imparables, su frágil defensa cometió tres errores letales que Caribes, respaldado por bates encendidos como el de Romer Cuadrado (de 4-3) y la paciencia de Jacob Teter en el plato, no perdonó en ningún momento.











