Caribes de Anzoátegui desató una implacable ofensiva de 18 imparables para aplastar 13-7 a los Navegantes del Magallanes, cimentando su abultada victoria en un explosivo racimo de ocho anotaciones durante el segundo episodio que sentenció tempranamente el encuentro. El pitcheo aborigen respaldó la producción de sus maderos, llevándose la victoria el lanzador Marlon Franco (1-0, 4.15 EFE), mientras que el revés recayó en el abridor naviero Ismael Agreda (0-1, 10.80 EFE), quien no logró descifrar el ataque visitante.
La toletería oriental estuvo comandada por una actuación estelar de Robert Pérez Jr., quien castigó al pitcheo eléctrico al irse de 5-3 con un doblete y cuatro carreras remolcadas. A la fiesta ofensiva se sumó la perfección en el plato del receptor Omar Alfonzo, con jornada de 3-3, dos pasaportes, una impulsada y una anotada, además del valioso aporte de Leonel Valera, quien pisó el plato en tres ocasiones (de 5-3 con un triple).
La debacle turca comenzó a gestarse desde el primer capítulo con un doblete productor de Gabriel González, pero el colapso absoluto llegó en la alta del segundo inning. Un sencillo remolcador de dos carreras de Herlis Rodríguez y un boleto con las bases llenas a González abrieron las compuertas. Inmediatamente, Jacob Teter fletó dos más con un inatrapable al jardín derecho. La emboscada se agudizó con un rodado de Leonel Valera que, combinado con un grave error en el tiro del antesalista Luis Suisbel, vació las bases. Robert Pérez Jr. coronó el fatídico tramo para Magallanes con un sencillo al centro que colocó una lapidaria pizarra de 9-0.
Tras ampliar la ventaja a 10-0 en el cuarto episodio con otro imparable de Pérez Jr., Magallanes intentó una tímida reacción en la baja de esa misma entrada mediante un elevado de sacrificio de Renato Núñez y un sencillo de dos carreras de Rusber Estrada (10-3).
En el octavo tramo, Caribes clavó la estocada final con un potente doblete barre bases de Pérez Jr. y un inatrapable de Alfonzo para sumar tres rayitas más. La «Nave Turca» apeló al orgullo en el cierre del octavo y fabricó un racimo de cuatro anotaciones, impulsado por un cuadrangular de Oswaldo Arcia que trajo dos al plato, un doble productor de Cooper Kinney y un hit de José Gómez. Sin embargo, la abismal desventaja construida por la tribu en los compases iniciales hizo imposible la remontada local.









