Un dantesco cuadrangular de tres carreras de Danry Vásquez y una apertura intratable de Max Castillo guiaron la contundente victoria de los Cardenales de Lara 6-2 sobre los Tigres de Aragua, en una noche donde la maquinaria ofensiva crepuscular castigó el pitcheo felino para imponer su ley en el diamante.
El encuentro comenzó con un ambiente de tensión cuando los bengalíes picaron adelante en el segundo episodio. Un costoso error de fildeo del inicialista Rangel Ravelo permitió que Jermaine Palacios cruzara el plato para inaugurar la pizarra a favor de Aragua. Sin embargo, la alegría visitante duró poco frente a la capacidad de reacción del conjunto larense, que encendió sus turbinas a partir del tercer capítulo con un sencillo remolcador de Yonny Hernández para igualar las acciones.
La balanza se inclinó definitivamente hacia los locales en el cuarto tramo, cuando Carlos Colmenárez despachó un potente doblete que trajo la de irse arriba en las piernas de Carlos Pérez. Pero el verdadero clímax del juego llegó en la baja del quinto inning: con dos hombres en circulación, Danry Vásquez se alzó como el verdugo de la noche al conectar un soberbio estacazo por todo el jardín derecho, ampliando la ventaja a un lapidario 5-1 que hizo estallar de emoción a las gradas. Jesús Bastidas se unió a la fiesta ofensiva en el sexto con un doble productor que coronó el ataque.
Desde el montículo, el abridor Max Castillo (1-0) dictó una clínica de pitcheo durante cinco entradas completas. El diestro maniató a los bates aragüeños, recetando cuatro ponches y permitiendo apenas dos boletos sin conceder carreras limpias. El bullpen mantuvo el cerrojo, destacando la soberbia actuación de Eiker Huizi, quien retiró dos episodios en blanco por la vía del ponche. Por su parte, el abridor felino José E. Martínez (0-1) no logró contener la embestida crepuscular y cargó con el revés en una noche donde Aragua apenas pudo descontar una rayita en el octavo inning con un rodado de Leobaldo Piña.











