Las quejas son constantes pues los llamados bajones se producen entre tres y cuatro veces al día, mientras haya electricidad. Como es de imaginar esto produce grandes estados de angustia en la población, pues la ciudadanía sabe que están en riesgo sus equipos electrodomésticos y si se dañan Corpoelec no corre con los gastos.
Definitivamente no es fácil la situación de angustia e incertidumbre por la que están pasando los habitantes del estado Carabobo, por efecto de la pésima prestación del servicio eléctrico. Los racionamientos de electricidad siguen, al igual que las peligrosas fluctuaciones.
Las quejas son constantes pues los llamados bajones se producen entre tres y cuatro veces al día, mientras haya electricidad. Como es de imaginar esto produce grandes estados de angustia en la población, pues la ciudadanía sabe que están en riesgo sus equipos electrodomésticos y si se dañan Corpoelec no corre con los gastos.
La incertidumbre de no saber cuándo van a suspender el servicio eléctrico también genera malestar y ansiedad en la población, pues imposibilita tomar precauciones para cualquier cosa.
El gobernador Lacava anunció recientemente que se aplicarían los racionamientos en dos bloques, pero al parecer esto solo se cumple en Valencia, pues habitantes de otros municipios aseguran que les siguen aplicando los apagones de más de siete horas corrido.
Las fluctuaciones si afectan a todos por igual, por eso el malestar es generalizado. Todo el mundo corre el riesgo de que se le dañen los electrodomésticos.
Los comerciantes han buscado alternativas para no quedarse sin el servicio eléctrico, pero esto también repercute negativamente en la población, pues el ruido constante de las plantas atormentan a cualquiera
Toda esta situación es lo que ha llevado a muchas personas a cuestionar que la avenida Bolívar norte esté llena de luces por la anticipación de la llegada de la Navidad. También por eso es que se vienen produciendo manifestaciones en distintas comunidades.








