“Pedro, mira, tan raro ese carro abandonado…”, le comentó la señora Belkis a su esposo. Cuando se acercaron a curiosear, notaron que la maletera estaba semiabierta, con moscas que entraban, salían y revoloteaban. La pareja de agricultores, al asomarse, quedó en shock, pues había dos cadáveres en el interior del carro.
En ese momento, nadie sabía quiénes eran las víctimas. No fue sino hasta el mediodía de ayer que los familiares identificaron los cuerpos en la morgue del hospital Antonio María Pineda.
“Ay, mi hijo, mi hijito. El que te hizo esto tiene que pagar”, gritaba, llorando, el papá de uno de los occisos, luego de reconocer el cadáver.
Se trataba de Edgardo Leonel Meléndez Garrido (26), quien trabajaba como taxista con dicho vehículo, y de Luis Alfredo Sánchez Durán (23), que supuestamente era un pasajero.
Ambos presentaron múltiples heridas por arma de fuego en diferentes partes del cuerpo, así como raspones, moretones y magulladuras, presuntamente causadas por un forcejeo.
Según versión de conocidos, Edgardo estaba reunido con unos amigos y supuestamente se fue a eso de las 3:00 de la madrugada, cuando lo llamaron para hacerle una carrera a Luis. Desde ese momento, no supieron más de él.
El grotesco hallazgo se hizo a las 6:00 de la mañana en el sector El Mabuy, a seis kilómetros de la carretera vieja de Carora, entrando por la comunidad Padre Diego, cuando una pareja de agricultores iba pasando por el camino.









