La región de Artibonite, principal centro agrícola del país, es una de las zonas más afectadas. La violencia del domingo se atribuye localmente a la banda Gran Grif, designada como organización terrorista por Estados Unidos el año pasado
Un brote de violencia de pandillas en Haití dejó al menos 70 muertos y a unos 6.000 desplazados, según el grupo de derechos humanos Défenseurs Plus.
En los últimos años, Haití ha tenido que lidiar con poderosas bandas criminales, y la violencia asociada lo ha convertido en uno de los países más peligrosos del mundo.
La región de Artibonite, principal centro agrícola del país, es una de las zonas más afectadas. La violencia del domingo se atribuye localmente a la banda Gran Grif, designada como organización terrorista por Estados Unidos el año pasado.
Antonal Mortimé, director de la ONG de derechos humanos Défenseurs Plus, dijo a Radiotélévision Caraïbes de Haití que el domingo se incendiaron unas 50 casas.
Un informe reciente de la ONU confirmó más de 5.500 muertes entre marzo de 2025 y enero de 2026.
Durante este período, la violencia también se extendió desde el epicentro de la capital, Puerto Príncipe, ya que las bandas continuaron cometiendo secuestros, trata de niños y abusos sexuales a gran escala.
“Desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, Haití ha entrado en una fase de violencia sin precedentes, que calificamos de estructural. La violencia ya no es solo criminal; es una herramienta para el control político y territorial”, declaró Mortimé a Latin American Reports.
“Las bandas armadas, a menudo instrumentalizadas por sectores del poder y la élite económica, controlan ahora más del 80% del área metropolitana de Puerto Príncipe”, añadió.
Para controlar esta epidemia, Mortimé subraya la necesidad de reformas radicales del gobierno y del sistema judicial, así como de controles sobre el tráfico ilegal de armas. A pesar del embargo total de armas impuesto a Haití, la ONU ha informado que el tráfico de armas se realiza principalmente desde Estados Unidos debido a la debilidad del control fronterizo y la corrupción.