Barack Obama: «Nuestra alianza con Israel es eterna, es para siempre»

Barack Obama: «Nuestra alianza con Israel es eterna, es para siempre»

El presidente de los Estados Unidos llegó a Tel Aviv en medio de la expectativa por reanudar el diálogo arabe-israelí. «Le agradezco su apoyo inequívoco al derecho de Israel a defenderse ante cualquier amenaza», le respondió Benjamín Netanyahu.

 

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ya está en Israel, primera escala de una gira de cuatro días por Medio Oriente. El avión presidencial ‘Air Force One’ despegó a las 00.15 GMT (20.15 hora local) de la base Andrews, al este de Washington, y aterrió en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv a las 10.30 GMT, poco después del mediodía local.

 

En su segundo viaje a Medio Oriente, Barack Obama encontrará esta semana un panorama político y estratégico casi irreconocible comparado con el que reinaba en su primer recorrido por la región poco después de llegar a la Casa Blanca, en 2009.

 

Desaparecieron los líderes autoritarios de Túnez, Egipto, Libia y Yemen; mientras que el régimen de Bashar al Assad en Siria es cada vez más sangriento.

 

Los funcionarios estadounidenses han dado a la visita de Obama a Israel, Palestina y Jordania un carácter simbólico, asegurando a los israelíes el respaldo de los Estados Unidos ante una posible amenaza, indicar a los palestinos que sus aspiraciones de una patria redundan en interés de la seguridad nacional y respaldar a la monarquía jordana ante las demandas de sus súbditos de reforma y las ramificaciones de la guerra civil siria.

 

En su reunión con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, abordará tres temas centrales: impedir que Irán desarrolle armamento nuclear; el conflicto sirio; y el proceso de paz con los palestinos.

 

«Sobre Irán, no hay duda de que esta cuestión es central en la agenda porque el régimen iraní tiene intenciones de seguir su programa nuclear pese a las sanciones», manifestó el vocero para medios extranjeros del Netanyahu, Mark Reguev.

 

Reguev señaló que el primer ministro israelí es partidario de aumentar la presión internacional sobre el régimen iraní e indicó que creen que «la opción militar puede ser empleada», aunque precisó que «si tienes una potente opción militar probablemente nunca tengas que emplearla».

 

Acerca del proceso de paz, reiteró la posición de Netanyahu de que «Israel está preparado para alcanzar un compromiso histórico en cualquier momento y lugar sin condiciones previas».

 

El diálogo directo entre ambas partes está congelado desde septiembre de 2010, cuando Netanyahu se negó a ampliar la moratoria de construcción de asentamientos en Cisjordania. De hecho, el gobierno israelí amplió sus planes desde que la Asamblea General de la ONU reconoció a Palestina como Estado observador.

 

Durante la visita de Obama a Palestina, los palestinos le presentarán un plan para reiniciar las negociaciones de paz con Israel, diseñado conjuntamente con la Liga Árabe y que fija un plazo de seis meses para delimitar las fronteras y los mecanismos de seguridad.

 

«En conversaciones directas se negociarán territorios y seguridad», dijo a EFE una fuente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) próxima a las negociaciones que pidió no ser identificada.

 

Tampoco modifica la exigencia de que, durante las negociaciones, se paralice la construcción de las colonias judías en los territorios palestinos ocupados en Cisjordania y Jerusalén Este.

 

Han desaparecido los líderes autoritarios de Túnez, Egipto, Libia y Yemen, y el otrora casi indestructible régimen de Assad en Siria enfrenta los embates de una insurgencia cada vez más poderosa.

 

El presidente estará acompañado en el viaje por el secretario de Estado, John Kerry. Kerry arribó el martes, un día antes que Obama, y se reunió con el responsable israelí del dialogo con los palestinos, Itzhak Moljo.

 

Según la prensa israelí, Kerry partirá de Israel con Obama el viernes, para acudir a Jordania. Sin embargo, volverá el sábado a Jerusalén para una cena de trabajo con el primer ministro Benjamin Netanyahu, centrada en la posible reactivación de las negociaciones de paz israelo-palestinas, bloqueadas desde septiembre de 2010.

 

La agenda de Obama

 

Nada más al aterrizar, el mandatario estadounidense visitará una batería de misiles del programa «Iron Dome», en el que participa Estados Unidos, y sirve como protección contra los cohetes lanzados desde Gaza por Hamás.

 

Según el asesor adjunto para exteriores de la Casa Blanca, Ben Rhodes, este programa es un ejemplo «del continuo apoyo a Israel y su seguridad y nuestra estrecha relación».

 

Rhodes también indicó que la visita llega en un momento de cambio en la región, con Irán pujando por adquirir una plena capacidad nuclear, la llegada al poder de los Hermanos Musulmanes a Egipto y la inestabilidad en este país aliado de EE.UU. y en paz con Israel.

 

Con respecto a Irán, la Casa Blanca reiteró que no tolerará un país nuclear, pero que aún queda «una ventana» para la negociación, al tiempo que recordó a Egipto la necesidad de cumplir sus compromisos internacionales con sus aliados.

 

El jueves, Obama se desplazará a Ramala, donde se reunirá con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, y el primer ministro, Salam Fayad.

 

El conflicto entre Israel y Palestina estará en el foco de este tramo de la visita de Obama, aunque, como el propio Rhodes apuntó, la Casa Blanca discutirá «asuntos de manera general».

 

«Hemos dejado claro que en esta visita no vamos a intentar presentar una nueva iniciativa o completar nuestro trabajo en un tema particular… en un momento en que hay un nuevo gobierno en Israel y en Estados Unidos», dijo Rhodes en referencia a las recientes reelecciones de Netanyahu y Obama.

 

El mismo jueves, Obama pronunciará un discurso en un centro de convenciones de Jerusalén dirigido «al pueblo israelí», en el que el presidente hablará de las oportunidades de futuro en la relación entre el pueblo de Israel y el estadounidense.

 

El mandatario de EE.UU, que viajó en 2008 a Israel cuando aún era senador pero nunca como presidente, quiere tener un diálogo «cara a cara» con el pueblo israelí «sobre la naturaleza de los lazos que unen a los dos países».

 

El viernes antes de partir a Jordania, Obama depositará sendas ofrendas en el cementerio nacional israelí del Monte Herzl y en el monumento sobre el Holocausto de Yad Vashem. Tras estos actos, el presidente estadounidense realizará una visita a la Iglesia de la Natividad en Belén, templo sagrado para el cristianismo ubicado en territorio palestino.

 

En Jordania, Obama se reunirá con el rey Abdalá II, con el que revisará el camino de reformas «políticas y económicas» necesarias en un país que experimentó también las muestras de descontento social de la primavera árabe.

 

Asimismo, el mandatario de EE.UU. hablará sobre el conflicto sirio y la importancia de Jordania como mediador y apoyo a la oposición contra el presidente sirio, Bashar Al Assad, aunque no tiene previsto reunirse con refugiados.

Fuente: Infobae

 

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