El número de fallecidos en Venezuela por el doble terremoto del pasado 24 de junio alcanzó los 6.301, tras sumar otros 176 muertos con respecto al balance anterior, según cifras publicadas este lunes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
El también hermano de la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, indicó que 73.356 personas han sido atendidas en hospitales.
Igualmente, dijo que el Gobierno ha entregado 287 viviendas tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que afectó la zona norte del país suramericano, especialmente el estado La Guaira.
Además, señaló que las autoridades han evaluado 53.314 viviendas, de las cuales 31.336 se catalogaron como habitables; 12.411 con restricciones y 9.567 en «alto riesgo».
Rodríguez añadió que 483.525,41 toneladas de escombros han sido recogidos.

Los cortes eléctricos por los terremotos en Venezuela
Por otro lado, el secretario general del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, indicó este lunes que los cortes eléctricos que afectan gran parte del territorio nacional se deben a los sismos del pasado 24 de junio y al fenómeno climático de El Niño.
Durante la rueda de prensa semanal del partido, Cabello cuestionó que haya personas que nieguen que los sismos causen efectos en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
«Claro que sí», dijo al señalar que «solo en el centro del país» se dañaron infraestructuras que hicieron perder «600 megavatios».
«¿Cómo tú recuperas 600 megavatios? ¿Por qué, te pusiste a pensar? No, no, hay que hacer el trabajo», añadió.
El también ministro de Interior aseguró que la estatal Corporación Eléctrica (Corpoelec) trabaja para mejorar el sistema eléctrico.

En ese sentido, destacó los acuerdos alcanzados con otras empresas y «el esfuerzo» que el Gobierno está haciendo para atender el tema.
Los problemas energéticos en Venezuela
Venezuela sufre desde hace años fallos en el suministro eléctrico, de las que el chavismo ha responsabilizado a las sanciones extranjeras, mientras que la oposición y expertos aseguran que es el resultado de la corrupción y la falta de mantenimiento.
Los apagones pueden llegar a prolongarse hasta por seis horas en distintas regiones del país.
El pasado 2 de agosto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió al país ahorrar luz y agua ante el fenómeno climático del ‘Superniño’, como se conoce coloquialmente a un episodio de El Niño de gran intensidad, y anunció un plan para sumar 4.800 megavatios (MW) al sistema eléctrico en lo que queda de año.
La mandataria dijo entonces que pidió «planes específicos» para afrontar el incremento de las temperaturas y la reducción de las fuentes hídricas, con miras a incorporar 4.800 MW a la generación termoeléctrica.
El sábado, Rodríguez designó a Juan Crisóstomo Fernández como nuevo presidente de Corpoelec para reforzar al equipo encargado de levantar el sistema eléctrico.
La actualización de las normas sismorresistentes
Este lunes, el Colegio de Ingenieros de Venezuela pidió actualizar las normas sismorresistentes de las edificaciones y la planificación urbana del país.
A través de una nota de prensa, el presidente del colegio, Enzo Betancourt, propuso la creación de una Comisión Nacional Sismorresistente que se encargue de evaluar y emitir «informes públicos sobre las causas de los colapsos; formular recomendaciones para actualizar y fortalecer la normativa sismorresistente nacional».
Betancourt destacó además que dicha comisión servirá de «insumo para políticas públicas en materia de reducción de riesgos de desastres, planificación territorial, reconstrucción resiliente, y revisar leyes de ordenamiento urbano y normativas de diseño, construcción, inspección y supervisión de edificación e infraestructura».
La última actualización de las normas sismorresistentes se hizo en 2019, según la propia agremiación.
El Banco Mundial estima en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio y advirtió recientemente que una reconstrucción lenta podría frenar la recuperación económica del país petrolero durante la próxima década. EFE










