Cuatro meses después de lo que estaba previsto, España y Argentina, los campeones de la UEFA y de la Conmebol, disputarán la Finalissima el domingo en las afueras de Nueva York, y el premio para el ganador será mucho más que un título honorífico: la Copa del Mundo.
Ambas selecciones tenían que enfrentarse en Catar a finales de marzo para dirimir cuál era el mejor equipo del mundo, pero el conflicto bélico en Oriente Medio lo impidió. Finalmente se enfrentarán el domingo en la final del Mundial de Norteamérica 2026.
Argentina, en otro ejercicio de sufrimiento máximo y resiliencia, remontó 2-1 a Inglaterra el miércoles en Atlanta y se citó en la final del Mundial con España, que el martes dio un repaso a Francia, la gran favorita antes del torneo, a la que derrotó por 2-0.
Será la séptima final mundialista para Argentina, que aspira a su cuarta estrella (1978, 1986 y 2022). De derrotar a España, Argentina se convirtió en el primer equipo en ganar dos Mundiales consecutivos desde que el Brasil de Pelé conquistó los torneos de 1958 y 1962.
Para España será la segunda vez que opte al título planetario. La primera fue en Sudáfrica 2010 y la Roja conquistó entonces la Copa del Mundo con el recordado gol de Andrés Iniesta en el minuto 116 de la prórroga contra Países Bajos.
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