Ante el desabastecimiento e inflación que se registra en Venezuela, el presidente de Hinterlaces, Óscar Schémel, considera que no es suficiente llenar lo anaqueles ni los estómagos, sino que además hay que reconfigurar la economía en el país.
Schémel cree que el Gobierno nacional no entiende lo que actualmente ocurre en Venezuela y no tiene estrategia para confrontar lo que cataloga como guerra psicológica, que a su vez incide en lo económico. “Actualmente el venezolano vive en incertidumbre, desasosiego y vulnerabilidad. Al país lo cocinan para provocar un clima de neurosis”.
Según el analista político, los venezolanos tienen una carga de preocupación y alerta, por lo que hace falta restablecer la confianza y construir un nuevo bloque histórico para proporcionar mejor futuro a la nación.
Descontento en Venezuela
Para schémel, 7 de cada 10 venezolanos piensa que el país está por mal camino y desaprueba la gestión del presidente de la República, Nicolás Maduro. Considera que actualmente el país atraviesa una guerra psicológica que a la vez incide en la económica.
El presidente de Hinterlaces cree que actualmente a la población no le preocupa la política sino el desabastecimiento, la delincuencia y la inflación. A su juicio, 8 de cada 10 personas en el país están preocupadas por las políticas económicas. “Las guerras politicas son guerras psicolsociales. Hoy Venezuela como nunca antes, es objeto de guerra psicosocial que genera respuestas electorales neuroticas”.
Los problemas políticos y sociales que hay en el país, generan incertidumbre en la percepción que puedan tener las personas debido a que hay una relación directa entre los niveles de desesperanzas, malestar y descontento; eso influirá en la intención de votos.
Las proximas elecciones a la Asamblea Nacional tendrán impacto sobre la actual situación que atraviesa Venezuela, pero según Schémel el único enemigo del Gobierno nacional es el voto castigo, pues la población no está satisfecha con las decisiones tomadas y a la oposición le hace falta la construcción de un mensaje coherente. “La oposición no tiene un mensaje de posicionamiento y no es una alternativa de país. El enemido del Gobierno es quien pasó de ser chavista a estar en lo ‘nini’ porque no se siente representado por otro político”.
Para el analista político, actualmente Venezuela atraviesa una guerra psicosocial que nunca antes había vivido y que puede generar en las próximas elecciones, respuestas electorales neuróticas. “En esta condición no importa líderes ni mensajes; la oposición siempre ha subestimado el papel del oficilismo, nunca ha triunfado por sus méritos sino que se aprovecha de las debilidades y se ha convertido en un partido de denuncia”.
Reducir descontento
El actual descontento que hay en el país según Hinterlaces, debe reducirse a través de las mejoras en las políticas económicas para que se restablezca el abastecimiento de comidas y de medicinas.
Fuente: Globovisión









