En libertad condicional
mayo 19, 2014 7:44 am

Si un ciudadano busca comida no encuentra todo lo que necesita. Si quiere o le urge viajar al exterior, no puede porque no hay pasajes. Si requiere cabilla y cemento, no encuentra. Y ahora si protestas y te detienen, no te otorgan libertad plena sino libertad condicional bajo régimen de presentación.

 

En particular, a muchos estudiantes los tribunales los han enviado a verdaderos infiernos, las cárceles de Yare, El Rodeo, Tocorón y Tocuyito. Esta política de hacer redadas masivas contra los estudiantes, luego enjuiciarlos y coartarles su libertad nunca se ha había visto en Venezuela, de esa forma. Casi 3.000 estudiantes detenidos, cuya vida quedó manchada por protestar exigiendo un país mejor. Quedaron con una marca, lo que era antes el macabro “antecedentes penales”, lo que les impedía a muchos conseguir trabajo y llevar una vida normal.

 

Todo esto forma parte de una situación que adelanta el Gobierno, que optó por reprimir y para lo cual decidió que el mayor general, ministro de Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres, sea la cara visible.

 

Pero Rodríguez Torres no está solo. Lo acompañan la temida e implacable fiscal Luisa Ortega Díaz y jueces, no al servicio de la justicia, sino de un régimen represor. Recordemos que la Fiscal es militante del Psuv, al igual que Rodríguez Torres. De manera tal que ellos actúan coordinadamente en función de una línea política, no del respeto a la ley. Por ejemplo, unas personas que agredieron a Winston Vallenilla, también del Psuv, fueron juzgadas y encarceladas.

 

Sin embargo, quienes en la Asamblea Nacional agredieron, le partieron la nariz y la cara a varios diputados, y que están filmados por cámaras y plenamente identificados, están libres, a pesar de que se interpuso una denuncia ante la Fiscalía. ¿Por qué andan libres estos agresores? Porque son del mismo partido político que la Fiscal.

 

Y así ha ocurrido con más de 30 agresiones a las universidades: no hay culpables aunque estén claramente identificados. Tal vez Rodríguez y Ortega Díaz no saben que lo mismo que hacen ellos hoy lo hicieron Pedro Estrada y fiscales cómplices con la violación de los derechos humanos en el pasado pensando que la justicia no existía. En cualquier caso, ya aparecen en los libros de la historia negra de la represión en Venezuela. Todo en nombre de una revolución inexistente, que está haciendo aguas por todos lados y cuya moral está severamente resquebrajada por la corrupción.

 

@JoseAGuerra

Por José Guerra



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