Yoani Sánchez: «Venezuela está entrando donde Cuba va de salida»
marzo 16, 2013 10:30 am

Un termómetro bajo cero la recibió en su primer viaje a Estados Unidos, país mítico para los cubanos. Dos horas después de aterrizar, y sin tiempo para cambiarse, la bloguera Yoani Sánchez ya iba rumbo a su primer foro, haciendo chistes sobre el supuesto financiamiento que le da la CIA.

 

Al llegar a la sede del Premio Pulitzer unos la insultarían a gritos, mientras apuraba el paso acariciando su larguísima melena. Es la pluma más temida del régimen castrista y uno de los pocos exilados que volvió para no ceder espacios.

 

-A 10 años de «la primavera negra», ¿cómo la observa?

 

-Si el Gobierno pensaba que aquello iba a descabezar a la oposición, diez años después somos más. Aquel golpe lo que hizo fue restarles credibilidad, a un costo político altísimo.

 

-Berta Soler en España, Rosa María Payá en Ginebra y usted también de gira. ¿Casualidad o algo planificado?

 

-Hay mucha espontaneidad. Se debe a la nueva reforma migratoria. Yo había pedido 20 permisos en los últimos cinco años. Es como una botella que estuvo mucho tiempo cerrada y de pronto quitas la tapa y se desborda. Me hace inmensamente feliz, porque una de las estrategias oficialistas ha sido difamarnos y satanizarnos sin derecho a réplica. Ésta es nuestra oportunidad, y hay un compromiso de retorno. No sé si detrás hay una estrategia oficial de aparentar flexibilidad y nuevos tiempos.

 

-¿Qué siente cuando en el exterior critican su lucha?

 

-Por un lado me encanta que se pueda protestar. Cuando veo estas expresiones de rechazo y crítica, me parece que estoy viviendo el futuro: una Cuba donde se va a poder hacer eso. Pero cuando ese derecho a la expresión invade el terreno del otro, eso es difamación.

 

-¿Qué ve más complicado: Cuba o Venezuela?

 

-Yo creo que Venezuela lo tiene peor. Están entrando en un camino del que nosotros estamos saliendo. Vamos a ver, no quiero pecar de optimista.

 

-¿Cómo supo de la muerte del presidente venezolano?

 

-Estaba terminando una conferencia en Praga. Mi esposo me envió un mensaje de texto: en La Habana la noticia se dio en cadena a la misma vez que en Venezuela. Sentí que se estaba diciendo algo que ya se sabía. Conozco muy bien el lenguaje oficial, sé leer entre líneas, he vivido los 37 años de mi vida bajo un sistema especialista en silencio y ocultamientos. Con la evolución informativa desde diciembre, era evidente que el desenlace sería la muerte.

 

-¿Cree en la versión oficial del lugar y fecha del deceso?

 

-Eso habría que investigarlo bien, pero todo está muy raro.

 

-¿Qué opinión le merece Henrique Capriles?

 

-La tiene bastante difícil. Es una situación complicada porque están usando la emotividad de la muerte como capital político. Lo he escuchado, me parece coherente, mesurado, lúcido, no apela a la violencia verbal, lo cual para un político latinoamericano es meritorio. Es un hombre joven, le deseo la mejor suerte del mundo.

 

-¿Y Nicolás Maduro?

 

-En un régimen personalista normalmente las figuras que orbitan alrededor se adaptan a lo que dice el líder, asienten, aplauden. Entonces hay que ver quién es Nicolás Maduro. Por el momento dice que es un continuador, pero hay que ver, si finalmente toma el poder, cómo gobernará en solitario.

 

-¿Qué siente cuando se habla de «elecciones» en Cuba?

 

-No hay elecciones propiamente dichas. La jaula cubana está muy bien montada. En Venezuela todavía quedan burbujas de libertad, sobre todo en la prensa, y es posible que un candidato opositor haga campaña. Eso en Cuba es impensable.

 

-¿Entonces por qué dice que Venezuela está peor?

 

-Porque ahora mismo Venezuela está en un grado de polarización, de enfrentamiento social azuzado desde el poder, que a mí me recuerda mucho la Cuba de los años 60. Me da ese temor. Yo no había nacido, pero sé lo que derivó de aquello.

 

-¿Cuándo irá a Venezuela?

 

-No tenía ninguna invitación para ir, pero si ahora ya voy a poder salir y entrar cada vez que quiera, Venezuela está ahí mismo, me puedo dar un saltico en cualquier momento.

 Fuente: EU