Las preocupaciones de legisladores estadounidenses sobre la seguridad de los vehículos autónomos en Estados Unidos aumentaron después de que el director de seguridad de Waymo revelara ante un comité del Senado que algunos operadores de asistencia remota están en Filipinas.
Mauricio Peña, director de seguridad de Waymo (filial de Alphabet), confirmó ante cuestiones del Comité de Comercio, Ciencia y Transporte este miércoles que emplea operadores humanos para brindar asistencia a sus robotaxis cuando se enfrentan a situaciones de conducción complicadas, y que algunos atienden desde el país asiático.
El director fue cuestionado por el senador Edward J. Markey (demócrata por Massachusetts), que esta semana pidió respuestas a siete de las principales empresas de vehículos autónomos —Waymo, Tesla, Zoox, Aurora, Motional, May Mobility y Nuro— sobre la seguridad de sus sistemas de operadores de asistencia remota.

Operadores remotos para los robotaxis
El senador ha advertido que, sin que muchos estadounidenses lo sepan, las empresas de vehículos autónomos dependen de operadores humanos remotos para supervisar los vehículos autónomos y ayudar a los sistemas de conducción a realizar tareas complejas.
“Desafortunadamente, las empresas han proporcionado poca información sobre la ubicación de estos operadores remotos, la frecuencia con la que intervienen en el vehículo autónomo o su cualificación”, advirtió el demócrata en su solicitud a las compañías.
Frente a ello, Peña defendió que los vehículos mantienen el control de todas las tareas de conducción en todo momento y que los operadores solo proporcionan orientación.
Cuando Markey le preguntó cuántos operadores se encuentran afuera de Estados Unidos, Peña respondió que no disponía de esa información, lo que aumentó la frustración de los senadores entre los que se encontraba el republicano Ted Cruz, presidente del comité.
¿Un riesgo de seguridad nacional?
Cuando interrogaron a Peña sobre en qué países se encuentran los operadores en el extranjero, el jefe de seguridad de Waymo respondió que están en Filipinas.
Esta revelación provocó el rechazo inmediato de los legisladores. “Eso es completamente inaceptable”, dijo Markey.
El senador argumentó que tener a personas en el extranjero influyendo en los vehículos autónomos que se conducen en EE.UU. podría generar “enormes” vulnerabilidades de ciberseguridad.
También criticó la cualificación de los operadores extranjeros: “No sabemos si estas personas tienen permisos de conducir estadounidenses”, reprochó el demócrata.

El legislador también subrayó que con sus robotaxis, Waymo está intentando reemplazar a taxistas y conductores de plataformas estadounidenses, y que ahora los pocos puestos de trabajo para personas se envían al extranjero.
En su solicitud de investigación, Markey expresó su preocupación por las operaciones de asistencia remota en el extranjero ya que pueden ser más susceptibles de ser controladas físicamente por “agentes hostiles”, que podrían convertir los vehículos en armas que “buscan dañar” a ciudadanos estadounidenses.
El senador ha dado plazo a las siete compañías para proporcionar información sobre los operadores antes del 17 de febrero.
El comité está considerando crear regulaciones de seguridad uniformes que rijan los vehículos autónomos, que se están volviendo cada vez más comunes en las principales ciudades y que velen por la seguridad, tras reportarse varios accidentes en los que estuvieron involucrados vehículos autónomos en Texas y California. EFE









