Vestidos con las camisetas de Argentina, España, Brasil y otras potencias del balompié, los venezolanos se adueñaron este jueves de varios espacios públicos de Caracas para disfrutar de la ceremonia inaugural de la Copa del Mundo 2026. Aunque la Vinotinto no logró clasificar a la cita en Ciudad de México, la distancia y la ausencia de su selección no frenaron la fiebre mundialista en la capital.
Con la esperanza intacta de ver a su país en el torneo de 2030, más de un centenar de aficionados de todas las edades se concentraron en una plaza del este de Caracas. Bajo un cielo adornado con banderas de múltiples naciones, la multitud se plantó frente a una pantalla gigante para vibrar con los actos de apertura y el posterior partido inaugural entre México y Sudáfrica.
“Aunque la Vinotinto no esté, la pasión no para y seguirá”, comentó a la agencia EFE Mariana Silva, una aficionada de 41 años que lucía con orgullo la elástica de la selección española. “Si no vamos por Venezuela, lamentablemente, apoyamos a otro. Lo importante es disfrutarlo, gozarlo y celebrarlo”.
Ese sentimiento de fraternidad futbolística se replicó en cada rincón de la plaza, donde las camisetas de Alemania, Francia y Portugal se mezclaron en una sola fiesta. Para el fanático venezolano, el Mundial se vive al máximo, adoptando nuevos colores mientras se mantiene vivo el sueño de la clasificación propia.

Un país “multicultural”
Algunos intercambiaban cromos del álbum del Mundial, lo que ha sucedido a diario en esta plaza en las últimas semanas, un fenómeno también presente en Venezuela en medio de la crisis salarial y los altos precios.
Un sobre con siete unidades cuesta unos 2,18 dólares, mientras que la caja ronda los 200 dólares, en un país donde el salario mínimo equivale a 22 centavos a la tasa oficial.
Roger Rodríguez, de 34 años, dijo a EFE que Venezuela es multicultural y que sus ciudadanos apoyan a todas las selecciones.
Él vestía orgulloso la franela de la Vinotinto y confía en que su país se encaminará “con más energía y mucho más entusiasmo” a la próxima edición.

La ceremonia inaugural tuvo su cuota venezolana con la actuación del cantante Danny Ocean, quien interpretó ‘Partidazo’ vestido con un conjunto del color rojo oscuro de su selección.
Muchos sacaron sus teléfonos celulares para grabar la participación de su connacional, tras la que hubo aplausos.
“Aunque la Vinotinto no está, tenemos una representación venezolana”, dijo a EFE Aily Arcia, de 42 años, quien expresó que fue decepcionante y “bastante frustrante” que su selección no clasificara, pero “la esperanza es lo último que se pierde” y espera que se logre la próxima vez.
Junto con ella se encontraba, con la franela argentina, Jeremy Piñero, de 21 años, para quien el Mundial es emocionante, sobre todo, señaló, por la participación de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

“Están jugando sus últimos partidos y los quiero aprovechar al máximo, porque como esas leyendas yo creo que no van a volver a salir”, dijo a EFE el joven, a quien se le “desgarró el corazón” la eliminación de Venezuela, un hecho que, sin embargo, no apaga la llama que siente “desde pequeño”.
Otras alcaldías caraqueñas también habilitaron espacios para ver y disfrutar el comienzo del torneo. EFE











