Ocurrió en la liga de Georgia. Después de que un jugador del Sioni Bolnisi echara la pelota fuera del campo para que atendieran a su rival del Dinamo Tbilisi, estos devolvieron gentilezas con un largo pase al arquero.
Pero el envío de Xisco Muñoz fue tan largo que el portero no lo pudo atrapar y… ¡gol! Los jugadores visitantes reaccionaron enojados, pero al comprender que se trataba de un tanto involuntario buscaron la manera de solucionar la situación.
Así, cuando reanudaron el juego los de azul no defendieron el ataque rival, permitiendo que les marquen el 1-1 para continuar el partido como si no hubiera pasado nada. Luego llegaría el segundo tanto de los blancos, por lo que el Bolnisi terminó ganando el encuentro por 2-1.
Infobae