Venezuela rechaza decisión de Trump de imponer aranceles a quienes suministren petróleo a Cuba

Venezuela rechaza decisión de Trump de imponer aranceles a quienes suministren petróleo a Cuba

El canciller de Venezuela, Yván Gil, compartió este viernes, 30 de enero, un comunicado en el que rechaza la reciente decisión del gobierno de Donald Trump de imponer aranceles a los países que le suministren petróleo a Cuba. Una acción que se enmarca en una orden ejecutiva mediante la cual el presidente estadounidense declaró al gobierno de Miguel Díaz-Canel (sucesor de Fidel y Raúl Castro) como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Gil consideró esta acción como un «despropósito».

«La República Bolivariana de Venezuela rechaza la Orden Ejecutiva emitida por el gobierno de los Estados Unidos de América mediante la cual se pretende imponer medidas punitivas a los países que decidan mantener relaciones comerciales legítimas con la República de Cuba», dice el texto de Gil.

Acto seguido, afirma que las medidas que limiten o condicionen el intercambio de bienes y servicios «violan el derecho internacional».

«El libre comercio es un principio medular de las relaciones económicas internacionales entre Estados soberanos, y no puede estar sujeto a ningún tipo de coacción que impida el libre intercambio de bienes y servicios«, señala el comunicado.

Y añade: «Venezuela expresa su solidaridad con el pueblo de Cuba y hace un llamado a la acción colectiva de la comunidad internacional para hacer frente a las consecuencias humanitarias que se deriven de agresiones de esta naturaleza. Considerar a Cuba una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos de América constituye un despropósito que entraña graves amenazas contra su existencia como nación».

Corte de flujo de petróleo venezolano

El comunicado de Gil ocurre en un complejo contexto, en el cual Venezuela ha sido impedida de seguir enviando crudo a Cuba, ante el esquema de «supervisión» que implementa la administración Trump sobre las que denomina «autoridades provisionales» de Venezuela, como suele referirse a Delcy Rodríguez, quien ahora ocupa el cargo de presidenta interina, tras la captura extracción de Nicolás Maduro el 3 de enero.

Desde el primer momento, Trump y diversos altos funcionarios de su gobierno, como Marco Rubio, han sido enfáticos en que el control que ejercen sobre Venezuela implica cortar el flujo de hidrocarburos a Cuba, así como las relaciones comerciales con Rusia, China, Irán y Corea del Norte, tal y como, precisamente, lo reafirma la Licencia General 46 sobre Venezuela emitida el 29 de enero.

Respecto a Cuba, el pasado 11 de enero, Yván Gil publicó un comunicado en el que ratificaba las relaciones de hermandad entre Venezuela y Cuba. En ese texto, el canciller abogaba por la «no intervención» y «los principios del derecho internacional», al referirse a declaraciones hechas ese mismo día por Trump cuando afirmó tajantemente: «¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO!».

No obstante, aquel comunicado del canciller venezolano evitó desacreditar las declaraciones de Trump respecto al corte de flujo de hidrocarburos venezolanos a Cuba.

En esa misma ocasión, Trump se había dirigido al régimen de Cuba instándolo a «hacer un acuerdo antes de que sea demasiado tarde», luego de que varios legisladores de origen cubano aseguran insistentemente en que el final de Díaz-Canel está cerca y que «va a pagar» por el daño perpetrado al pueblo cubano.

Todo ello avizoraba la intención de la administración Trump de elevar la presión sobre Díaz-Canel y, en apariencia, la negativa del cubano a alcanzar un acuerdo derivó en la nueva orden ejecutiva que califica a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Hoy, Díaz-Canel llamó a Trump y a su equipo «fascista» y «genocida».

El papel de México

En ese contexto, México ahora está en una encrucijada, ya que en días recientes la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que seguiría enviando petróleo de su país a sus «amigos» de Cuba a cualquier costo.

Tras el abrupto corte del flujo de petróleo venezolano a Cuba, México quedó como «el salvavidas energético» de la isla. Por ello, la nueva amenaza de aranceles parece especialmente diseñada para disuadir al gobierno de Sheinbaum de suministrar hidrocarburos a Díaz-Canel.

No obstante, aún se desconoce qué decisión tomará Sheinbaum al respecto, en el entorno de unas relaciones tensas con su homólogo estadounidense, quien insistentemente le reclama no hacer lo suficiente para controlar el narcotráfico, lo que numerosas veces ha despertado temores dentro del país azteca de que en el futuro Estados Unidos podría llevar a cabo intervenciones militares.

Además, aunque con frecuencia Sheinbaum ratifica la soberanía y el derecho internacional, en el transcurso del año pasado, la amenaza de aranceles la hizo acatar directrices de Estados Unidos.

 

 

 

 

 

 

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