El total intervenido a través de subastas cambiarias asciende a 800 millones de dólares en lo que va de 2026. La subasta continúa realizándose a través de las entidades Banesco, BBVA Provincial, BNC y Mercantil. El comportamiento del flujo de divisas será un factor clave para evaluar la estabilidad cambiaria durante el resto del trimestre
Venezuela realizará esta semana su tercera subasta de divisas del año, por un monto de 300 millones de dólares, informó el economista Alejandro Grisanti, director de la firma Ecoanalítica.
Con esta nueva colocación, el total intervenido a través de subastas cambiarias asciende a 800 millones de dólares en lo que va de 2026. De mantenerse el ritmo actual, el primer trimestre del año podría cerrar con un volumen de intervención estimado entre 1.400 y 1.700 millones de dólares, canalizados mediante el sistema financiero.
Grisanti subrayó, en una publicación en la red social X, que estas cifras resultan especialmente relevantes debido a que el primer trimestre suele caracterizarse por una menor demanda de divisas, asociada al calendario tributario y financiero. En contraste, explicó que la presión cambiaria tiende a aumentar hacia el último trimestre del año, impulsada por el consumo propio de la temporada decembrina.
El economista consideró que alcanzar niveles de intervención similares durante un período de baja estacionalidad contribuye a anclar expectativas en el mercado cambiario y a reducir el riesgo de episodios de volatilidad abrupta, siempre que el programa se ejecute de forma sostenida y predecible.
La subasta continúa realizándose a través de las entidades Banesco, BBVA Provincial, BNC y Mercantil, manteniendo el mismo esquema operativo aplicado en fases anteriores.
Grisanti añadió que el comportamiento del flujo de divisas será un factor clave para evaluar la estabilidad cambiaria durante el resto del trimestre.
En otro análisis, el director de Ecoanalítica señaló que, bajo condiciones favorables, Venezuela podría alcanzar una producción petrolera de 4,1 millones de barriles diarios en un horizonte de diez años, mientras que en un escenario más conservador la cifra se ubicaría en 2,6 millones de barriles diarios. A su juicio, el escenario más probable se sitúa entre ambos extremos, lo que implicaría triplicar o incluso cuadruplicar la producción actual.
Finalmente, Grisanti insistió en la necesidad de eliminar el control de cambio en el país. Según sus estimaciones, el subsidio cambiario ha representado un costo de 226.000 millones de dólares, una cifra que supera ampliamente la inversión requerida para elevar la producción petrolera a 3 millones de barriles diarios y que equivale a casi un 50% más del total de pasivos que deberá enfrentar la República.











