Pese al escenario inflacionario, el ente emisor informó el pasado 4 de marzo que la economía venezolana creció un 8,66% en 2025 respecto al año anterior, con un aumento del producto interno bruto (PIB) del 7,07% en el cuarto trimestre
Venezuela acumuló una inflación de 51,9% durante los dos primeros meses de 2026. Según cifras oficiales emitidas este 5 de marzo, se registró un incremento de precios del 14,6% en febrero y del 32,6% en enero. El Banco Central de Venezuela (BCV) actualizó el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), rompiendo el silencio estadístico que mantenía desde octubre de 2024.
En cuanto a los rubros, el sector de alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que más subió en enero, con un alza del 36,6%, mientras que en febrero el mayor incremento se dio en comunicaciones, con un 22,3%. De esta manera, el país suma once meses consecutivos con inflación de dos dígitos; la tasa de enero no solo fue la más elevada de este periodo, sino la más alta en exactamente tres años.
Expertos aseguran que la principal causa del incremento de precios es la cotización del dólar, referencia fundamental para bienes y servicios tras la hiperinflación vivida entre 2017 y 2021. Durante los primeros dos meses del año, el tipo de cambio oficial pasó de 301,37 a 417,35 bolívares, lo que representa un alza del 38,4% y una devaluación de la moneda local del 27,7%.
Pese al escenario inflacionario, el ente emisor informó el pasado 4 de marzo que la economía venezolana creció un 8,66% en 2025 respecto al año anterior, con un aumento del producto interno bruto (PIB) del 7,07% en el cuarto trimestre. Según el BCV, se acumulan 19 trimestres de crecimiento sostenido, incluso bajo sanciones y restricciones financieras externas.
En el ámbito político, Caracas ha exigido al Gobierno de los Estados Unidos el levantamiento total de las sanciones. En medio de un acercamiento bilateral, el pasado jueves 5 de marzo se anunció el restablecimiento formal de relaciones diplomáticas y consulares tras siete años de ruptura. Este giro ocurre dos meses después de que las autoridades estadounidenses capturaran en territorio venezolano a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.








