Unas 15.000 enfermeras de Nueva York abandonaron sus puestos en los hospitales a primera hora de este lunes para unirse a la mayor huelga del sector en la historia de la ciudad, después de que los negociadores de cinco importantes hospitales y el sindicato estatal de enfermeras no lograran llegar a un acuerdo sobre un nuevo contrato.
La Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA, por sus siglas en inglés), que representa a los profesionales del Centro Médico Montefiore, NewYork-Presbyterian y el Sistema de Salud Mount Sinai, exige aumentos salariales para compensar la inflación, a la vez que lucha por mantener las protecciones contra la falta de personal que obtuvieron tras el paro de tres días hace tres años.
«La huelga siempre es el último recurso. Pero la avaricia de la administración de estos hospitales privados de gran riqueza no ha dejado otra opción a las enfermeras de primera línea», anunció hoy NYSNA en un comunicado.
La huelga se produce tras meses de negociaciones sobre nuevos contratos de tres años para reemplazar los convenios colectivos anteriores del sindicato, que expiraron el 31 de diciembre.
La atención médica continuará
Los hospitales permanecerán abiertos y la atención continuará durante la huelga, en un momento en el que el estado registra un número récord de casos de gripe.

«Nuestro mensaje a los neoyorquinos: Si están enfermos, por favor, no retrasen la búsqueda de atención médica durante nuestra huelga. Preferiríamos ser nosotras quienes les brindemos esa atención, pero nuestros jefes nos han obligado a ir a la huelga», destaca la asociación sindical en su comunicado.
Por su parte, los portavoces de los hospitales han insistido en que las demandas del sindicato son irrazonables y les costarían miles de millones de dólares, en un momento en que ya se están preparando para los recortes federales.
En un comunicado emitido el domingo por la noche, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, aseguró que el Departamento de Salud del estado tendrá personal en todos los hospitales afectados durante la huelga para garantizar la seguridad del paciente y la continuidad de la atención.
El alcalde Mamdani apoya la huelga
Por su parte, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, apoyó el primer día de huelga de las enfermeras, asegurando que la ciudad «exige negociaciones de buena fe para lograr justicia y atención médica para todos», escribió el mandatario progresista en sus redes sociales.
Al igual que todas las trabajadoras en huelga, Mamdani acudió a la protesta con una bufanda de color rojo, símbolo de apoyo al sindicato del sector.
«Las enfermeras están presentes en nuestros momentos más difíciles: el 11 de septiembre, la pandemia, cada enfermedad y emergencia. Su valor es incalculable. Exigimos salarios justos, condiciones de trabajo seguras y dignidad para ellas», añadió Mamdani en X.
También asistió a la protesta de hoy con una bufanda roja, la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
«Me enorgulleció acompañar hoy a las enfermeras de Nueva York en su huelga y en su lucha por los contratos justos que merecen. A todas nuestras enfermeras: gracias por su valentía, su solidaridad y por todos los sacrificios que hacen para cuidar a los neoyorquinos», escribió James en X. EFE











