Este martes 3 de febrero, los espacios de la Universidad Central de Venezuela (UCV) fueron el escenario de una concentración masiva que reune a estudiantes, representantes gremiales y familiares de detenidos por causas políticas. Bajo el lema de la reconciliación y la justicia, los asistentes exigieron la libertad plena y el cierre definitivo de los procesos judiciales contra quienes permanecen bajo medidas cautelares.
Un reclamo multisectorial
La movilización, que se desarrolló en un clima de firmeza y respeto, destacó por la unión de diversos sectores de la sociedad civil:
-
Sector Universitario: Dirigentes estudiantiles ratificaron su compromiso con la democracia y demandaron que las universidades vuelvan a ser espacios libres de persecución.
-
Movimiento Laboral: Trabajadores y sindicalistas denunciaron la criminalización de la labor gremial, señalando que ejercer el derecho a la protesta y la defensa de los derechos laborales no debe ser motivo de judicialización.
-
Familiares en Vigilia: Rostros de madres, esposas e hijos de los detenidos encabezaron la concentración, recordando que la amnistía debe ser total para permitir el reencuentro de las familias venezolanas.
Contra la criminalización de la disidencia
Durante la jornada, los portavoces enfatizaron que la estabilidad política del país requiere el cese de las políticas de amedrentamiento. «La disidencia es un derecho, no un delito», expresaron representantes de organizaciones de derechos humanos presentes en el lugar.
La concentración en la «Casa que vence las sombras» finalizó con un llamado a las instituciones del Estado y a la comunidad internacional para que se garantice el cumplimiento de las promesas de apertura política y se avance en una agenda de justicia que no deje a nadie atrás.

En el lugar se encontraban ciudadanos que portaban pancartas denunciando las detenciones arbitrarias, las cuales son parte de una «persecución selectiva».

La protesta también contó con la presencia del movimiento estudiantil.

















