La decisión fue emitida por un tribunal de Caracas el pasado 8 de abril y elimina las medidas cautelares que le impedían salir del país. Durante ese episodio, permaneció privado de libertad cerca de dos semanas antes de ser excarcelado bajo condiciones judiciales. Con el sobreseimiento, queda extinguido el proceso penal que se mantenía abierto desde entonces
El periodista venezolano Darvinson Rojas fue beneficiado con el sobreseimiento de su causa penal, lo que pone fin a casi seis años de restricciones judiciales en su contra.
La decisión fue emitida por un tribunal de Caracas el pasado 8 de abril y elimina las medidas cautelares que le impedían salir del país y lo obligaban a presentarse periódicamente ante la justicia.
Rojas había sido detenido en marzo de 2020 por funcionarios de seguridad tras publicar información sobre la propagación del Covid-19 en Venezuela. Durante ese episodio, permaneció privado de libertad cerca de dos semanas antes de ser excarcelado bajo condiciones judiciales.
Tras su detención, fue imputado por los delitos de instigación pública e incitación al odio, en un contexto marcado por cuestionamientos a la libertad de prensa durante la pandemia.
Con el sobreseimiento, queda extinguido el proceso penal que se mantenía abierto desde entonces, cerrando un caso que fue señalado por organizaciones nacionales e internacionales como un ejemplo de presión judicial contra periodistas.
fue beneficiado con el sobreseimiento de su causa penal, lo que pone fin a casi seis años de restricciones judiciales en su contra.
La decisión fue emitida por un tribunal de Caracas el pasado 8 de abril y elimina las medidas cautelares que le impedían salir del país y lo obligaban a presentarse periódicamente ante la justicia.
Rojas había sido detenido en marzo de 2020 por funcionarios de seguridad tras publicar información sobre la propagación del Covid-19 en Venezuela. Durante ese episodio, permaneció privado de libertad cerca de dos semanas antes de ser excarcelado bajo condiciones judiciales.
Tras su detención, fue imputado por los delitos de instigación pública e incitación al odio, en un contexto marcado por cuestionamientos a la libertad de prensa durante la pandemia.
Con el sobreseimiento, queda extinguido el proceso penal que se mantenía abierto desde entonces, cerrando un caso que fue señalado por organizaciones nacionales e internacionales como un ejemplo de presión judicial contra periodistas.









