La falta de información pública oficial sobre las pérdidas materiales y los daños causados por los terremotos del 24 de junio, dificulta evaluar el impacto económico de la emergencia y definir las ayudas necesarias para la recuperación de La Guaira, advirtió el economista Ronald Balza, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
La ayuda debe responder a las necesidades
Balza consideró necesario definir con precisión el propósito de los programas de asistencia y determinar quiénes deben recibirlos, según los recursos disponibles.
Precisó que si la ayuda está destinada a reconstruir viviendas, debe dirigirse a quienes perdieron sus casas. En cambio, si busca garantizar la alimentación, debe alcanzar también a quienes no perdieron su vivienda, pero sí sus ingresos como consecuencia de la paralización de actividades.
“Definir bien los programas de asistencia debería ir en orden, dependiendo de los recursos que se tengan”, sostuvo.
Subrayó que muchas personas perdieron sus medios de vida, familiares, viviendas, lugares de trabajo y relaciones comerciales. Por ello, consideró que su reintegración a la actividad económica requerirá tiempo y acompañamiento.











