Se realizará seminario de perros de asistencia para personas con discapacidad
febrero 14, 2013 5:30 pm

La Fundación Regálame Tú Sonrisa retomará este año su programa de entrenamiento de perros de asistencia para personas con discapacidad motora. El 20 de abril formalizará su relanzamiento en el I Encuentro Canino en la Hacienda El Arroyo, ubicada en la avenida principal de La Guairita.

 

Con entrada gratuita, las personas podrán asistir con sus mascotas a concursos caninos, exhiciones de perros de asistencia, agilidad canina y perros policía. El evento contará con una jornada de vacunación.

 

La presidenta de la fundación, María Alexandra Calderón, informó que esperan el patrocinio de organizaciones públicas y privadas para cubrir nuevos entrenamientos y adelantó que de agosto a diciembre la Fundación Bocalán, de origen español, dictará un segundo curso a entrenadores de perros de asistencia.

 

Como antesala a este curso, el 1 y 2 de junio los invitados de la Fundación Bocalán realizarán un seminario sobre el tema.

 

Calderón recalca que estos caninos son la extensión de brazos, piernas, ojos y oídos de una persona con discapacidad o con alguna enfermedad, de manera que se convierten en “cápsulas de medicina peluda, o el chaleco salvavida” de ese hombre o esa mujer.

 

Protocolo, entrenamiento y acoplamiento

 

El entrenamiento de un perro de asistencia es una tarea que demanda mucha responsabilidad porque la vida de una persona depende del animal y se deben cumplir todos los protocolos, incluso desde antes de nacer el canino.

 

Las razas que más se utilizan son el Labrador Retriever y el Golden Retriever, que cuentan en promedio con 10 años de vida activa como perros de asistencia, porque aparte de su inteligencia, su genética los lleva a la búsqueda del objeto, tienen una mordida suave y socialmente son más aceptados por su apariencia.

 

Durante sus cinco primeros meses de vida el perro convive con una familia adoptiva que recibe una preparación previa para asumir la socialización. Debe exponer al cachorro a la mayor cantidad de estímulos o situaciones posibles como niños, otros perros y animales, ruidos de la ciudad, llevarlo en auto, a espacios abiertos como parques y demás lugares públicos, para que aprenda a trasladarse con la mayor naturalidad al subir y bajar escaleras mecánicas, pasar por las puertas rodadizas, aprender a subir ascensores, caminar por rampas movibles, controlar el miedo.

 

Luego pasa a un adiestramiento básico de obediencia. El entrenador lo enseña a sentarse, echarse, dar la pata, detenerse, y luego le enseñan habilidades específicas: abrir y cerrar gavetas, puertas, tracción de silla de ruedas, desvestir al usuario, arroparlo.

 

Cuando finaliza el curso se determina el usuario del perro. Para ello se hace una evaluación meticulosa de la persona y de su familia, se mide la empatía entre el perro y el hombre.

 

Para detectar una hipoglicemia (baja de azúcar) el entrenamiento del sentido del olfato es vital, que el animal reconcozca el aroma de la saliva de su compañero en condiciones normales para luego detectar el olor característico que emanará hormonalmente el usuario en caso de un ataque.//LR

 

Fuente: Globovisión