Henrique Salas Römer acusa al Gobierno nacional de haber destruido al país de la manera más cruel que cualquier gobierno autoritario o dictadura, por lo cual considera que no hace falta oposición: Maduro va a derrotar a Maduro.
“Ha destruido la vida de nuestra población, la empresa privada, los cultivos con el derroche, regalando dinero a otros países para aumentar su influencia y con la promoción de la avaricia como fórmula de dominación del pueblo”, declaró el fundador del partido Proyecto Venezuela, quien regresó de Estados Unidos dispuesto a cumplir la frase de Emil Zolá : yo acuso.
Salas Römer acusa al Gobierno de propiciar la inseguridad, la violencia, que llegó a una expresión escandalosa en el mundo con el asesinato de la reina de belleza Mónica Spear y su esposo que representan los 25 mil muertos que ha habido en los recientes 15 años. Eran 5 mil por año, cuando comenzó Chávez, ahora son 25 mil como lo indican varios medios de comunicación nacionales e internacionales.
Espero que haya, en el momento que ocurra el desenlace, una transición, que sea lo menos cruenta posible. Toda esa carga que heredó Maduro no es capaz de llevarla sobre sus hombres y la descomposición del país, por la falta de servicios, la avaricia, la combinación de todos los factores que pueden conspirar contra el bienestar de una sociedad.
Esta es otra señal, como decía Guzmán Blanco, “hasta la gallina está cantando como gallo”, no digo que son gallinas los que protestan, pero el clima de molestia supera los límites de manera asombrosa. Hay descontento incluso en los círculos cercanos al Gobierno. Algunos porque no pueden ganar el dinero que antes ganaban. Otros se van del país porque sienten que Venezuela es otra, ya no es la casa porque no hay seguridad de vida, seguridad de expresión, la propiedad no se respeta.
Durante una conversación, que sostuvo con redactores políticos, a los que invitó a su residencia de Guaparo, el ex gobernador de Carabobo acusó al Gobierno de haber conducido al país a una situación en la que nadie es responsable de nada al extremo de que los pranes se han convertido en modelos de la juventud, como lo puso en evidencia, en una fotografía, la ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, sentada en una cama abrazada con uno de ellos.
“Esta escena nos hace llegar a la conclusión de que el mismo Gobierno propicia el delito con el fin de crear un clima de inseguridad que someta, sin la intervención del Estado, a la población a través del miedo”.
Vamos en picada
Se refirió también al problema económico y aseguró que Venezuela va en barrena pues está quebrada porque “no tiene dólares, no tiene oro, no tiene crédito internacional y las reservas siguen cayendo. Se niegan a cambiar la paridad cambiaria para que las cifras de los sueldos venezolanos no se reflejen en su valor real. Lo siguen calculando a 6.30, la persona que gana un salario mínimo percibe 500 dólares al mes; si el cálculo fuera a 20 o a 30, que es la verdadera paridad, significaría menos de 100 dólares al mes. Eso es lo que trata de evitar el Gobierno. Sé que muchos chavistas socialistas comparten lo que digo, no lo pueden decir pero están preocupados. Sé, por cuenta propia, que los ministros de la economía están angustiadísimos también lo sabe la Fuerza Armada Nacional, cualquier cosa puede ocurrir este año.
Para graficar esta situación Salas Römer recordó una anécdota del presidente Antonio Guzmán Blanco cuando le dijo a su esposa Ana Teresa: vámonos para París porque aquí, hasta las gallinas, están cantando como gallos.
Nos despojan
Consultado sobre los decretos presidenciales 664,665 y 666 en contra del patrimonio de Valencia dijo que nos han ido despojando, poco a poco, de todo lo que teníamos en Carabobo. Los éxitos de la descentralización. Ni siquiera la elección directa de gobernadores y de alcaldes se respeta porque los procesos son interferidos y gana el que el Gobierno quiere.
¿Usted cree que el Gobierno quería que, en Valencia, ganara Miguel Cocchiola como alcalde?
-No, hay márgenes que no se pueden violentar. Pero, de que hay interferencia en las mesas electorales y en los cuadernos, las hay. El juez nunca va a fallar a favor del adversario, pero este país no se puede seguir viendo como un ring de boxeo. Este país se está acabando, casi estamos al borde de ser un Estado fallido. No le podemos garantizar al pueblo la seguridad de sus vidas, sus propiedades, su alimentación. La economía está al borde del caos. Me siento indignado y profundamente preocupado. Y siento que esto no aguanta mucho tiempo.
El Carabobeño









