Pese a la reunión en la Casa Blanca, los pesos pesados de la industria petrolera en EE UU se han mostrado escépticos ante la posibilidad de invertir en el país, debido a la incertidumbre sobre su futuro político, el recuerdo de un pasado de políticas de nacionalización de activos extranjeros y el bajo precio del barril, según han informado medios estadounidenses.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó este 9 enero en que compañías petroleras estadounidenses invertirán unos 100 mil millones de dólares para revitalizar la industria petrolera en Venezuela.
Así lo detalló el mandatario desde la Casa Blanca, tras una mesa redonda con ejecutivos de las principales empresas energéticas estadounidenses, incluyendo Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips o la española Repsol.
“Van a invertir su dinero, no el de nuestro gobierno, no lo necesitan, pero sí nuestra protección”, señaló el republicano, y agregó que Washington proveerá “seguridad gubernamental” a las compañías.
Pese a la reunión en la Casa Blanca, los pesos pesados de la industria petrolera en EE UU se han mostrado escépticos ante la posibilidad de invertir en el país, debido a la incertidumbre sobre su futuro político, el recuerdo de un pasado de políticas de nacionalización de activos extranjeros y el bajo precio del barril, según han informado medios estadounidenses.
Trump añadió que su gobierno controlará qué compañías podrán entrar a Venezuela.
Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, unos 303 mil millones de barriles, equivalentes a 17% del total global. La mayor parte se encuentra en la Faja del Orinoco, en forma de crudo extrapesado que requiere tecnología avanzada y grandes inversiones para ser explotado.
Chevron es la única petrolera estadounidense que aún mantiene operaciones en Venezuela y a la que el Departamento del Tesoro (OFAC) ha concedido una licencia para poder importar crudo.
Las empresas mixtas de Chevron y Pdvsa en Venezuela aportan alrededor de 27% de la producción nacional, unos 242 mil barriles diarios.
Reuters








