Los residentes de cirugía del hospital Simón Bolívar del complejo hospitalario José Ignacio Baldó de El Algodonal se unieron ayer a la protesta que realizaron pacientes, enfermeras y médicos especialistas ya que debido a la paralización de los turnos quirúrgicos ellos están teniendo dificultades para cumplir sus prácticas de postgrado
«Hace dos meses que prácticamente no operamos, a diferencia del primer trimestre del año cuando operábamos casi todos los días», lamentó uno de los residentes que pidió no ser identificado.
Los turnos quirúrgicos prácticamente son inexistentes por la ausencia de anestesiólogos (solo tienen uno) y porque la terapia intensiva no está operativa (faltan respiradores, aire acondicionado, hay camas contaminadas).
A Sabina Balsa, residente de Cariaco y a Morela Guerra, vecina de Carapita, les aseguraron que ayer (miércoles) las operaban. «Nos tienen que hacer una histerectomía. Y tenemos siete meses esperando. Nuestros familiares tuvieron que comprar antibióticos, una ducha y las medias antitrombosis. Estaba todo listo, nosotros estamos sin comer desde las 5 de la tarde del martes y ahora nos dicen que no nos pueden operar porque no hay anestesiólogo».
Las personas hospitalizadas denunciaron que no hay agua potable en el hospital y que la comida que les sirven no es balanceada. «El desayuno es un bollito con salsa», dijo uno. Hay ratones, zancudos y perros que merodean por las áreas donde están los pacientes, muchas veces con heridas abiertas.
Fuente: EU











